He tenido en mis manos -nunca mejor dicho- el ratón Razer DeathAdder V4 Pro durante varias semanas, usándolo tanto para jugar como para trabajar. En este tiempo he podido comprobar cómo se comporta en sesiones largas, su rendimiento en videojuegos y si realmente está a la altura de lo que promete la marca. Como en casi cualquier análisis, tengo cosas positivas y negativas que decir al respecto. Su precio es de 180 euros y posee tres modelos diferentes: color negro, blanco o verde; solo cambian en la parte estética.
Razer DeathAdder V4 Pro
Ratón ligero de 56 gramos, tasa de sondeo de hasta 8.000 hz y mucho más
178,99 €
Empecemos por los detalles más técnicos. Para empezar, el ratón Razer DeathAdder V4 Pro ofrece un peso ligero de 56 gramos (10% más ligero que el anterior modelo), es capaz de alcanzar una tasa de sondeo de 8000Hz con una latencia un 37% menor que su predecesor, conexión inalámbrica Razer HyperSpeed Wireless de 2.ª generación o por cable, seis botones programables, una sensibilidad Máxima (PPP) de 45.000, velocidad Máxima (IPS) de 900, aceleración máxima de 90 y promete un ciclo de vida de hasta 100 millones de clics.
Un ratón sorprendentemente increíble para jugar
Vamos al meollo del asunto. ¿Qué tal funciona a la hora de jugar? Definitivamente, tengo claro que este ratón es una maravilla para jugar. Lo he probado jugando a Marvel Rivals y a Tibia, y me ha alucinado lo rápido que puedo ser disparando a un punto y después a otro. Probablemente se deba en gran parte a su peso notoriamente ligero. Esto da una clara ventaja al jugar a shooters.
Sin embargo, mi experiencia ha sido diferente jugando al último título mencionado; no es que falle como tal, pero como pesa tan poco, es difícil mantener un control fino y constante en movimientos pequeños. Hay algo importante que me falla aquí: la precisión. Muy diferente a los juegos de disparos, cuya precisión se basa la mayoría de las veces en disparar en modo ráfaga. Es cierto que en otros shooters puede sentirse igualmente como un problema porque requieren de una precisión importante, como puede ser Counter-Strike 2.

razer deathadder v4 pro – imagen de mario sánchez garcía
Asimismo, independientemente de lo que juegues, el poco peso provoca más fatiga tras largas sesiones porque obliga a mantener los músculos de la mano activos. Posiblemente muchos penséis que cuanto menos peso mejor, sin embargo, lo cierto es que esto no lo es tanto. En ocasiones, que pese tan poco hace que se pierda más el control, provoque más cansancio y, en general, que sea menos cómodo de usar. Y de verdad que no exagero al decir que este es el ratón más ligero que he probado nunca. Sostenerlo es como si no cogiera nada. Para algunos videojuegos concretos puede funcionar de maravilla, pero no creo que sea la mejor opción para todo tipo de jugadores y juegos.
Por otro lado, la mano se adapta estupendamente bien al ratón. Bajo mi punto de vista, tiene el tamaño perfecto para no ser pequeño ni tampoco grande, lo que hace que sea muy sencillo de agarrar, aparte de ser tremendamente cómodo. Esto facilita aun más el poder ser veloz con el ratón.

razer deathadder v4 pro – imagen de mario sánchez garcía
Tengo que decir que la sensación de los clics es notablemente satisfactoria. Además, los clics no son ruidosos ni tampoco silenciosos, aunque hacen un ruido distinto al que estoy acostumbrado, como más más seco y definido. Personalmente, prefiero que los clics se noten más, pero igualmente me encanta la sensación de cliquear.
El diseño del ratón Razer DeathAdder V4 Pro es simple, para bien y para mal
No hay grandes sorpresas aquí. Estamos ante un ratón diseñado para diestros muy simple. El diseño es ergonómico, pero no posee funciones adicionales o botones extras, aparte de los clásicos dos del lado izquierdo, ni nada que llame especialmente la atención.
La rueda de desplazamiento cuenta con unos relieves en forma de puntos que permite un agarre más firme, facilitando el desplazamiento. Por otra parte, aunque las dos capuchas de los clics son considerablemente largas, perfectamente se puede cliquear desde cualquier lado y responde sorprendentemente igual de bien.

razer deathadder v4 pro – imagen de mario sánchez garcía
Creo que el dongle merece una mención especial. Es la primera vez que me encuentro con un dongle redondo que te indica la batería. Me gusta porque es cuco y no es la típica cosa fea que tienes ahí en el escritorio. Por si fuera poco, su función es realmente útil porque, dependiendo del color de la luz del centro, sabes si va bien de batería, y tener un dongle así de atractivo en tu escritorio no se sentirá como un incordio, que tampoco lo es. Además, a través del programa Razer Synapse 4 puedes configurarlo para que te muestre otros detalles, en vez de la batería, como la tasa de sondeo, la calidad de la conexión y más. De hecho, cuenta con tres luces para que configures cada uno, con el objetivo de que te muestre lo que quieras; esto me ha parecido una absoluta genialidad y ojalá lo tuvieran todos los ratones y periféricos.
En cuanto a la conectividad, Razer DeathAdder V4 Pro es muy rápido, basta con poner o quitar el cable para ponerlo en el dongle y prácticamente estará conectado al instante.

dongle del razer deathadder v4 pro – imagen de mario sánchez garcía
Aun usándolo durante varias semanas, solo he necesitado cargarlo una sola vez, y quizás se debiera porque no me vino cargado al 100%, porque cuando lo cargué, me ha durado -y me sigue durando- muchísimo más. La duración de la batería es fantástica, más que suficiente para que apenas que tengas que preocuparte por quedarte sin energía.
Respecto a la parte estética, sinceramente creo que se queda un poco atrás en este aspecto, ya que no tiene nada de especial. Una lástima porque lo que más suele atraerme de Razer suele ser sus bonitos diseños, como el ratón Razer Basilisk V3 Pro 35K, sobre todo el del sobresaliente set Phantom White.
La personalización es completa
Como nos tiene acostumbrados Razer, una vez más la personalización vuelve a ser total. Desde Razer Synapse 4 es posible configurar cualquier ajuste, pudiendo, por ejemplo, ajustar la sensibilidad a exactamente como tú quieras, colocar la tasa de sondeo como desees y otras opciones avanzadas.
Si eres de toquetear las configuraciones de tus periféricos, está claro que Razer DeathAdder V4 Pro cumplirá con tus expectativas, igual que como cualquier producto de esta marca.
¿Qué tal es el precio de Razer DeathAdder V4 Pro?
Una vez más, este vuelve a ser uno de los puntos que más suelo criticar de los artículos de Razer. Pagar 180 euros por un ratón así lo veo demasiado. Si bien es cierto que creo que cumplirá con las expectativas del usuario, sigo pensando que el precio es elevado para lo que ofrece, sobre todo si lo comparamos con alternativas de gama alta de otras marcas.
Razer DeathAdder V4 Pro
Ratón ligero de 56 gramos, tasa de sondeo de hasta 8.000 hz y mucho más
178,99 €
En conclusión, el Razer DeathAdder V4 Pro es un ratón ligero y rápido, especialmente indicado para jugadores que buscan velocidad y respuesta inmediata. Su ergonomía, comodidad y sensación de clics son destacables, al igual que la autonomía de su batería y el dongle con indicador de carga, que aporta un extra de funcionalidad y estética práctica. No obstante, su ligereza extrema puede jugar en contra en ciertos videojuegos que requieran de una precisión más exacta, aparte de que genera cierta fatiga después de largas sesiones.
