Oregón TV anda por su vigésima temporada, y toda efeméride redonda invita a hacer cosas fuera de lo común. La fórmula funciona, eso es irrebatible, pero el talentoso equipo que hace posible el éxito del programa bandera del humor aragonés tiene claro que hay que ir añadiendo nuevos alicientes. En esta temporada que arrancó el pasado octubre se ha incluido una sección nueva, La Peña, en la que se desarrollan tramas de puertas adentro con el espíritu que caracteriza a estos espacios del jolgorio rural.

Ataviados con sus petos azules, Encarni Corrales, Chavi Bruna y Luis Rabanaque andaban de espera en el undécimo programa de la campaña, que se aireó en Nochebuena. Al vermú del pueblo se iba a sumar una verdadera estrella de la música, un Héroe del Silencio: el batería Pedro Andreu. El personaje de Rubén, interpretado por Alfonso Palomares, es el dinamizador de la escena: este músico del pueblo que se fue a buscar fortuna a Nueva York ha regresado de estrangis al pueblo, consumado su fracaso en el mundo musical.

Rubén vive escondido en el sofá de La Peña. Cuando se entera de que su ídolo Pedro Andreu llega de visita, decide salir del escondrijo y asumir públicamente su fracaso, con tal de conocer al batería de Héroes. Su valiente decisión le lleva, empero, a actitudes algo extremas cuando finalmente conoce a la estrella del rock que tanto admira. 

El sketch es la viva materialización de aquello de “te dan la mano y te tomas el brazo”. Andreu se interpreta a sí mismo, y deja asomar algunas gotas de su auténtico humor, con un punto somarda y quedón. ¿Será una colaboración puntual, o le cogerá el gustillo a la experiencia?

Además de seguir viajando por frecuencia a América para encontrarse con los fans de Héroes y colaborar con diversos grupos tributo, Andreu también se halla enfrascado en la escritura de un nuevo libro, esta vez en clave de novela, y mantiene un blog de baterías hispanoparlantes de relevancia. Igualmente, se implicó en la promoción de la muestra sobre Héroes del Silencio que alberga actualmente el Centro de Historias de Zaragoza, y que va a seguir abierta al público hasta el 8 de marzo de 2026.