¿Cuál será el aspecto del Pabellón Príncipe Felipe en el futuro? Esta es la pregunta que se hizo el zaragozano Eduardo Barea (@ebarea_zgz en X). En su perfil, comparte cómo remodelaría los diferentes estadios de Aragón a través de imágenes generadas por inteligencia artificial y sus conocimientos en diseño.
El 22 de diciembre, fue el turno del Pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza. Este recinto, ubicado en la Avenida Cesáreo Alierta de Zaragoza, fue inaugurado el 17 de abril de 1990. Su aforo de 10.744 espectadores sentados lo convierte en el principal estadio cubierto de la capital aragonesa. El proyecto surgió con el objetivo de proporcionar a la ciudad un gran recinto deportivo con una mayor capacidad para los aficionados del CAI de baloncesto. Se invirtieron 12 millones de euros en su construcción.
El estadio ya ha vivido varias remodelaciones a lo largo de sus 35 años de historia. Una de las más importantes finalizó en septiembre de 2007, cuando se rehabilitó la cubierta, se incluyeron dos marcadores electrónicos más y se cambió del parqué de la pista de juego, entre otras intervenciones. El pabellón ha seguido cambiando con los años. Entre sus últimas mejoras, destaca la instalación de cuatro videomarcadores LED de alta resolución en 2022.
A pesar de las reformas, muchos consideran que la fachada actual del Príncipe Felipe, formada por paneles prefabricados de hormigón pintados en blanco y ladrillo rojo, se ha quedado desfasada en una época en la que se debería apostar por la innovación arquitectónica.
Siete ideas para actualizar la imagen del pabellón
En este contexto, Eduardo Barea presentó en un hilo de X siete sugerencias para la modernización exterior del pabellón. Las propuestas visuales exploran diferentes niveles de intervención, siempre con la premisa de mejorar la imagen del recinto sin grandes inversiones estructurales.
El hilo arranca con una apuesta por una solución económica: pintar el ladrillo actual, aplicar vinilos o pintura decorativa y añadir iluminación LED. Una intervención sencilla que permitiría renovar la imagen del pabellón con un coste contenido y sin alterar su estructura original.

Primera propuesta de Eduardo Barea. / Eduardo Barea
La propuesta número dos plantea un cambio más ambicioso, con el recubrimiento del ladrillo mediante paneles deployé oscuros y lamas verticales de colores, generando un efecto dinámico y moderno. Esta opción introduce textura y color, una idea que se enmarca dentro de las tendencias arquitectónicas actuales en grandes equipamientos urbanos.

Segunda propuesta de Eduardo Barea. / Eduardo Barea
Por su parte, la tercera propuesta se decanta por un estilo más orgánico y natural, utilizando paneles de madera y elementos metálicos. Una estética que conecta con valores de sostenibilidad y calidez visual, cada vez más presentes en la arquitectura contemporánea.

Tercera propuesta de Eduardo Barea. / Eduardo Barea
A diferencia de las anteriores, la cuarta idea ofrece una alternativa sobria y minimalista, basada en superficies lisas y toques de iluminación LED, pensada para dotar al pabellón de una imagen elegante y funcional, especialmente atractiva en horario nocturno.

Cuarta idea de Eduardo Barea. / Eduardo Barea
El quinto y el sexto render también se inclinan por la neutralidad y la elegancia. La opción cinco añade un recubrimiento de ladrillo con lamas de madera y recubrimiento de fachada de metal deployé con formas geométricas, mientras que la sexta propuesta aporta detalles elegantes con lamas de color blanco y gris.

Opciones cinco y seis diseñadas por Eduardo Barea. / Eduardo Barea
Por último, el séptimo diseño opta por una fachada donde la protagonista sea la transformación en las tonalidades de la apariencia exterior del recinto: gracias a las luces de colores, el recinto puede mutar del blanco al rojo o teñirse con los colores de la bandera aragonesa.

Séptimo diseño de Eduardo Barea. / Eduardo Barea
El debate ciudadano: los usuarios piden cambiar el nombre del pabellón
En los comentarios, los usuarios no han dudado en compartir su opinión sobre el aspecto renovado del Príncipe Felipe. La primera opción fue la más aclamada por el público, aunque algunas personas se decantaron por la segunda y la cuarta.
Pero algunos comentarios iniciaron un debate alejado de la estética del estadio: varios usuarios piden cambiar el nombre del pabellón, “para homenajear a personajes ilustres de nuestra tierra”. Esta demanda saca de nuevo a la palestra una polémica iniciativa del año 2015: el Ayuntamiento de Zaragoza presidido por Pedro Santisteve (Zaragoza en Común) acordó modificar la denominación del Pabellón Príncipe Felipe en su 25º aniversario. El nuevo nombre elegido fue Pabellón José Luis Abós para honrar al exentrenador del CAI Zaragoza fallecido en 2014.
La decisión, respaldada por 15.000 firmas de los ciudadanos, generó una gran controversia al no contar con el respaldo de la mayoría del Pleno municipal, donde PP, PSOE y Ciudadanos se posicionaron en contra. En octubre de 2015, a raíz de una denuncia presentada por el Partido Popular, un juzgado de Zaragoza ordenó la suspensión cautelar del cambio de denominación del pabellón. Posteriormente, el 23 de septiembre de 2016, la jueza dictaminó la nulidad de pleno derecho de la modificación del nombre del equipamiento. Aunque el cambio de nombre nunca llegó a materializarse, muchos aficionados del baloncesto lo consideran una asignatura pendiente del deporte zaragozano.