Antes de convertirse en uno de los directores más influyentes y exitosos de la historia del cine, James Cameron tuvo que enfrentarse a varios guiones que finalmente no le convencieron, e incluso uno de ellos fue reescrito completamente.
En la década de los 80, para prosperar en Hollywood, Cameron se introdujo en la escritura de guiones y fue el encargado de escribir el guion original de Rambo: Acorralado Parte II.
El éxito de Acorralado en 1982 había consolidado a Sylvester Stallone como una de las grandes estrellas de Hollywood. A diferencia del libro original en el que se basa la película, el personaje de Rambo no muere al final, y Stallone luchó por cambiar ese desenlace, considerando que así podría funcionar mejor como franquicia a largo plazo.
Para la secuela, el encargo del guion recayó en James Cameron. Sin embargo, el resultado final distó mucho de su planteamiento inicial. En una entrevista de 1991 con el Los Angeles Times, Cameron reconoció que aceptó el trabajo principalmente por dinero y que la película que llegó a los cines no era la que él había escrito, ya que fue reescrita en gran parte por Stallone.
Según Cameron, su guion original mantenía la violencia, pero con un enfoque más profundo y centrado en el personaje. Su intención era explorar el trauma psicológico de Rambo, situándolo incluso en el ala psiquiátrica de un hospital de veteranos. Además, había desarrollado con mayor detalle las historias personales de los prisioneros de guerra a los que Rambo rescataba, buscando generar una mayor carga emocional en la narrativa.
Todo ese enfoque fue eliminado en la versión final de Rambo: Acorralado Parte II. La película que llegó a los cines en 1985 puso un énfasis casi exclusivo en la espectacularidad y la acción, aunque fue un éxito arrollador en taquilla, recaudando 150 millones de dólares solo en Estados Unidos.
Con el tiempo, Cameron reveló que algunas de las ideas descartadas en Rambo: Acorralado Parte II fueron reaprovechadas en Aliens, especialmente en lo relativo al tratamiento del trauma psicológico tras experiencias extremas.