La llegada hace un año de Scott O’Neil como CEO del LIV Golf pretendía dar un empujón importante a un circuito que apenas lleva funcionando cuatro años. Una de las medidas que el dirigente adoptó fue la de volver a solicitar puntos de ranking mundial (OWGR) y, más recientemente, se anunció que los torneos de esta competición pasaban de 54 a 72 hoyos. Parecía un requisito indispensable para que en esta ocasión el OWGR atienda a su petición.

Por el camino se ha producido la salida de Brooks Koepka, que abandona la liga pese a quedarle un año de contrato. En 2026 son varias las estrellas que finalizan su vínculo con el LIV, y se hace esencial entregar a los jugadores ciertos incentivos que valoren su desempeño no sólo de forma monetaria. Que los golfistas puedan conseguir puntos para el ranking a través de los torneos del LIV, es vital para el crecimiento del circuito.

Este martes, LIV Golf recibió noticias sobre su solicitud de puntos. No es que estas fueran positivas, pero al menos eran neutrales y parece que el OWGR quiere llegar a alguna solución. El presidente del OWGR, Trevor Immelman, realizó una declaración: “Desde finales de junio, la Junta Directiva se ha esforzado por evaluar exhaustivamente la solicitud de LIV Golf. Mantenemos nuestro compromiso con la misión de la OWGR, que exige honrar la meritocracia inherente al golf profesional. Por ello, las conversaciones han sido regulares y continúan. Cabe aclarar que se ha avanzado, pero no hay ninguna decisión que compartir por el momento. Seguiremos colaborando estrechamente con LIV Golf a medida que evoluciona para garantizar que su solicitud se gestione con imparcialidad, integridad y coherencia, como se indicó anteriormente”.

Lo que es irónico, es que en el comunicado de Immelman sobre el estado de la solicitud del LIV se anunciaron «actualizaciones sobre cómo se calcularán los torneos de 54 hoyos y otros eventos reducidos de ahora en adelante». Es decir, no hablamos sólo de aquellos que por determinado motivo se ven obligados a pasar de 72 a 54 o 36 hoyos. Está el caso de “todos los eventos programados de 54 hoyos, que recibirán el 75 % de la puntuación original calculada y la distribución de puntos de clasificación”.

«Era necesario abordar los eventos de menos de 72 hoyos”, declaró Immelman en el comunicado. Cuando la Junta de la OWGR denegó la solicitud inicial de LIV Golf en 2023, citaron el formato de los torneos de la liga (54 hoyos, sin cortes, con un total de 48 jugadores) y la limitada estructura de ascensos y descensos como los dos principales obstáculos. Desde luego ha habido avances por parte del LIV (salvo en lo del corte) y por tanto la rigidez del ranking mundial no tendría sentido para con una competición que merece ser valorada deportivamente como cualquier otra.