Cojamos el ejemplo de los Denver Broncos. Denver ha estado durante toda la temporada valorada como una de las mejores defensas de toda la competición, han coqueteado todo el año con el récord de sacks en una temporada que ahora mismo poseen los Chicago Bears y tienen en sus filas al Jugador Defensivo del Año de la temporada pasada en Patrick Surtain. El propio Surtain, Hufanga, Bonitto, Zach Allen… todos podrían estar en la Pro-Bowl esta temporada y nadie pondría el grito en el cielo por ello.

Denver ha sido la 10º mejor defensa en efectividad a los largo del año (-0,035 EPA/jugada), la 11º mejor defensa contra el pase (0,002 EPA/jugada) y la 7º mejor defensa terrestre de la competición (-0,106 EPA/jugada). Pero los números desde la semana 13 cuentan otra historia: Denver ha caído hasta convertirse en la defensa 18º en efectividad (0,047 EPA/jugada), siendo la 20º defensa contra el pase (0,107 EPA/jugada) y ha bajado 6 posiciones en la lista de mejores defensas terrestres de la competición (-0,080 EPA/jugada).

Los ataques son mucho más estables que las defensas en este tipo de gráficas, pero esto no los hace inmunes a conclusiones parecidas. Sí que es cierto que los 6 mejores ataques (entre equipos que están en Playoffs) durante la temporada son los mismos que durante las últimas cinco semanas: New England Patriots, Los Ángeles Rams, Green Bay Packers, San Francisco 49ers, Buffalo Bills y Chicago Bears, pese que las diferencias entre ellos se han ensanchado.

A este respecto me quiero centrar en Buffalo. A lo largo de la temporada los Bills se han posicionado como el 4º mejor ataque de la NFL (0,132 EPA/jugada) un valor prácticamente idéntico a los tres ataques que le superaban: New England (0,145 EPA/jugada), Green Bay (0,145 EPA/juagada) y Los Ángeles (0,144 EPA/jugada), pero en las últimas 5 semanas parece haber caído de ese pedestal y no solo ha pasado a ser el 5º mejor ataque de la competición, si no que sus números de efectividad (0,127 EPA/jugada) son ya muy inferiores al podio que ocupa New England (0,269 EPA/jugada), San Francisco (0,242 EPA/jugada) y Los Ángeles (0,183 EPA/jugada).