La fotografía es el arte visual por excelencia. Depende de la luz para existir y, sin ella, tampoco se lo puede apreciar… ¿o sí? ¿Se puede explicar una fotografía a alguien que no puede verla? Desde Cinètica Produccions creen que, por lo menos, se puede intentar. Y eso llevan a cabo en Fotografia Sonora, un pódcast de seis episodios hasta el momento que ya están todos publicados en la plataforma de iVoox con la intención de ampliar el año que viene los episodios. El objetivo del proyecto no es otro que el de hacer accesible a personas invidentes un arte que, aunque no puedan ver, sí puede ser apreciado y entendido con la explicación debida.

Seis son los nombres propios que han sido ya desgranados en los micrófonos de Fotografia Sonora. El primero de ellos, uno de los grandes: Toni Catany. Realizado en colaobración con el Centre Internacional de Fotografia de Llucmajor que lleva su nombre, a través de una de las instantáneas más evocadoras del Premio Nacional isleño: Nin, Eivissa, 1967. La foto, tomada en la mayor de las Pitiusas, es explicada desde una descripción sensorial, contexto histórico, análisis fotográfico y voces expertas sobre la infancia, la autoridad, el peso cultural y el estilo del autor.


Portada del primer episodio del pódcast ‘Fotografa Sonora’.

El segundo episodio se centra en la autora Veru Iché a través de una de sus fotografías-collage. Una manera de entrar en su universo oscuro, onírico y emocional para hablar de la memoria fragmentada, espacios abandonados y la vulnerabilidad del cuerpo y la infancia con voz poética y testimonios.

Yago Soria es el protagonista del tercer episodio. Su obra, centrada en la fotografía documental con mirada de autor, tiene un fuerte interés por la identidad y la transformación social. Se analiza una pieza de la serie Monte y Culebra, que sirve de homenaje a las gentes de El Valle, en República Dominicana.

La cuarta parte del pódcast se centra en el autor y director Pep Bonet. Con el uso del blanco y negro como una decisión ética para no suavizar ni embellecer la realidad, la fotografía escogida es dura de un hombre encadenado. Una foto que no juzga ni explica, sino que obliga a mirar y pone al espectador en una situación de interpelación directa.

El penúltimo episodio explora un trabajo de Xisco Bonnín a través de una foto en blanco y negro donde dos figuras humanas aparecen detrás de una fachada de hormigón con rejas. Una periferia urbana indeterminada en los que la carga simbólica es grande y como invitación para escuchar la ciudad que no surge en las postales.

Y, finalmente, el último episodio publicado hasta ahora se centra en Francesca Simó, conocida como Vídua de Virenque, primera fotógrafa profesional de Mallorca. A partir de un retrato de una joven sentada en Miramar, el mundo rural, la memoria y el papel de la mujer en la fotografía se hacen con la temática de este capítulo en el que se reivindica a Simó como pionera.