Las palabras de Iñaki Williams el pasado martes, a la conclusión del entrenamiento a puerta abierta en San Mamés en las que calificó de «una mierda, hablando mal» … que la Supercopa que los rojiblancos deberán disputar entre el 7 y el 11 de enero se juegue en Arabia Saudí, siguen dando que hablar. Este viernes, en la víspera del primer partido del año del Athletic en El Sadar, mañana sábado (16.15 horas) ante Osasuna, Ernesto Valverde corrigió al capitán y señaló que «debemos ser cuidadosos con las expresiones que utilizamos», además de reconocer que el mayor de los Williams quizá «no estuvo muy acertado».
El técnico recalcó que con independencia de que guste más o menos el formato de la Supercopa «para nosotros ir a Arabia supone prestigio». «No nos vamos a engañar, vamos a tener la posibilidad de ganar un título y nuestro club está cobrando por ir allí, así que aunque nos gustaría a todos que estuvieran nuestros aficionados y contar con ellos, por su puesto, también debemos ser respetuosos con todo», enfatizó Txingurri.
El técnico justificó las palabras sobre la Supercopa de Iñaki Williams, que este jueves fue padre, en esa situación personal que está viviendo estos últimos días por el nacimiento de su hijo. El hecho de «tener que marcharse lejos le puede trastocar un poco más», pero reiteró que la competición es importante para el club.
Con el frente de la Supercopa en el horizonte, el equipo viajará el lunes hacia Yeda para medirse el miécoles día 7 al Barcelona en la semifinal, el Athletic está centrado única y exclusivamente en el primer partido liguero del año, este sábado (16.15 horas) ante Osasuna en El Sadar, donde los rojillos han cosechado 16 de los 18 puntos que suman actualmente en su casillero. Las dos últimas victorias ante Alavés y Levante, además, otorgan «un punto de confianza» a los de Alessio Lisci.
Por contra, el Athletic llega tras encadenar dos derrotas ante el Celta en Balaídos y Espanyol en San Mamés que complican bastante las plazas europeas y toca reaccionar cuanto antes. Ernesto Valverde ha reconocido que el vestuario, tras la vuelta al trabajo el lunes pasado después de seis días de vacaciones, se han conjurado para cambiar esa dinámica negativa. «Hemos tenido que hacer una pequeña reflexión sobre esta primera mitad de temporada» porque «hay cosas que tenemos que mejorar y en las que nos tenemos que centrar», reconoció.
Una de ellas es el acierto de cara a puerta y otra la contundencia defensiva. La pasada campaña hacerle un gol al Athletic era trabajo de titanes y este curso la situación es bien distinta. «Hay cosas como las lesiones que son imponderables» que afectan al rendimiento del equipo, pero hemos perdido la mitad de los partidos que hemos jugado en liga y queremos volver a una dinámica positiva. Hay que perseverar en ello, tener ese punto de confianza para acertar cuando llegue el balón. Que se nos vean poco los defectos y mucho las virtudes. El resultado es una consecuencia de todo ello», reclamó a sus hombres.
«Hay que ir a la pelea»
Txingurri se muestra optimista al respecto. «Hay media temporada y la idea es insistir para tener más acierto defensiva y ofensivamente, Necesitamos mejorar en algunas cosas y estamos en ello», zanjó. El duelo del Sadar –el Athletic ha ganado en siete de las nueve últimas visitas–, será una buena piedra de toque en este sentido para calibrar si el conjunto rojiblanco está en disposición de cambiar la situación.
Valverde lo tiene claro. «Es un partido complicadísimo», pero al cuadro bilbaíno no le queda otra que ganar si quiere recuperar el terreno perdido. «Ese es nuestro principal propósito. Hay que ir a la pelea. El corto plazo es ya mismo, empezar otra vez la Liga. Nos queda un partido para terminar la primera vuelta y tenemos que ir recuperando puntos que nos hemos dejado por el camino», aseguró contundente.
Osasuna acaba de incorporar al lateral Javi Galán procedente del Atlético y eso le otorga al técnico rojillo mayor capacidad de maniobra y profundidad por la izquierda. «Han ido cambiado algunas cuestiones tácticas. A veces juegan con cinco atrás y otras con cuatro. Es un equipo fuerte y difícil de sobrepasar y con espacios genera mucho peligro por los jugadores que tiene arriba» Por todo ello, el de Viandar de la Vera espera un derbi «duro». «Hay demasiadas cosas en juego como para ir muy preparados y con un grado de motivación alto».
