A pesar de los crecientes intentos diplomáticos por poner fin a la guerra de Ucrania, el mayor conflicto armado en Europa desde la Segunda Guerra Mundial no da señales de remitir. Al contrario, parece expandirse y alcanzar nuevas zonas, incluida la hasta ahora relativamente segura región del mar Negro, donde Türkiye, país neutral, posee la línea costera más extensa.
La reacción de Ankara fue especialmente dura tras el ataque contra buques de propiedad turca en un área en la que el Gobierno había trabajado durante meses para crear un corredor seguro. Ese esfuerzo cristalizó en la Iniciativa de Granos del mar Negro diseñada para garantizar el suministro mundial de alimentos y considerada uno de los pocos acuerdos que lograron reunir a Rusia y Ucrania en plena guerra.
La tensión aumentó todavía más a mediados de diciembre, cuando cuatro drones de procedencia desconocida aparecieron en el espacio aéreo turco.
Dos de estos aparatos cayeron en las provincias noroccidentales de Kocaeli y Balıkesir. Un tercero fue neutralizado por el Ejército turco sobre el mar Negro, mientras que el cuarto fue derribado por un avión de combate cerca de Ankara, la capital del país.
Para los analistas, esta cadena de incidentes, que incluye tanto incursiones de drones como ataques a barcos turcos en el mar Negro, revela un deterioro preocupante de la seguridad regional y sugiere que el conflicto podría estar abriendo una nueva y peligrosa brecha en esta zona estratégica.
Alarmado por estos incidentes, el liderazgo turco ha lanzado advertencias tanto a las partes en conflicto como a varios Estados europeos sobre el grave riesgo de que el deterioro de la situación provoque una expansión del conflicto de Ucrania hacia regiones vecinas.
Lo que se sabe sobre estos drones
Las autoridades turcas identificaron el dron hallado en la provincia de Kocaeli como un Orlan-10, un vehículo aéreo no tripulado ruso utilizado principalmente para misiones de reconocimiento y guerra electrónica.
El dron localizado en Balıkesir fue identificado como un Merlin VR, otro UAV de fabricación rusa empleado también en tareas de reconocimiento.
Según los informes, ambos drones realizaron aterrizajes de emergencia utilizando paracaídas integrados, probablemente después de que sus sistemas de control fueran interferidos electrónicamente por la defensa aérea turca.
En total, dos de los tres drones detectados habrían efectuado aterrizajes de emergencia utilizando paracaídas a bordo, un detalle que refuerza la hipótesis de que fueron neutralizados sin ser destruidos en pleno vuelo.
Según el Ministerio de Defensa, los dos drones neutralizados por el Ejército turco no pudieron ser identificados debido a su destrucción y a que los lugares exactos donde cayeron no han sido revelados.
TRT World analizó imágenes y datos disponibles públicamente de los drones que se estrellaron con el objetivo de examinar las incursiones en el espacio aéreo turco.
El dron Orlan-10 recuperado en Kocaeli presenta lo que a primera vista parecen ser los emblemas rusos habituales, como la “estrella roja” y las marcas “V/Z”.
Sin embargo, un análisis más detallado muestra que estos símbolos difieren en forma y tamaño de los distintivos estándar del Ejército ruso, lo que ha dado pie a distintas interpretaciones sobre el verdadero origen de estos vehículos aéreos no tripulados.
Dadas las condiciones cambiantes del conflicto en Ucrania, se cree que Rusia podría haber reestructurado recientemente sus unidades de UAV y comenzado a utilizar nuevos códigos o logotipos operativos, como en el caso del Orlan-10.
No obstante, Sami Ozturk, oficial retirado de defensa aérea de Türkiye, considera difícil confirmar que los drones Orlan-10 y Merlin VR —con un alcance máximo de seiscientos kilómetros— hayan llegado desde territorios del mar Negro bajo control de Moscú.
Según Ozturk, es más probable que hayan sido lanzados desde un buque o una plataforma militar en el mar Negro, como explicó a TRT World.
¿Cómo llegaron los drones a Türkiye?
Para Sergei Markov, exasesor del presidente ruso Vladimir Putin, los drones habrían alcanzado territorio turco como resultado de posibles operaciones de falsa bandera llevadas a cabo por Ucrania y otros actores occidentales antirrusos, que desde hace tiempo buscan presionar a Ankara para que tome partido entre Kiev y Moscú.
Desde el inicio de la ofensiva en febrero de 2022, Türkiye ha mantenido una postura neutral, negándose a respaldar las sanciones occidentales contra Rusia, aunque al mismo tiempo ha reiterado su apoyo a la integridad territorial de Ucrania.
El presidente turco Recep Tayyip Erdogan es considerado uno de los pocos líderes mundiales en quien confían tanto Moscú como Kiev, confianza que se reflejó en la celebración en Estambul de varias rondas de negociaciones entre las partes.
“Las intercepciones antiaéreas ucranianas podrían haber desviado estos drones hacia territorio turco para crear una brecha entre Ankara y Moscú”, afirmó Markov a TRT World desde una zona cercana a Krasnodar Krai, un puerto del mar Negro que sufre apagones frecuentes de internet debido a ataques con drones y misiles ucranianos.
Otra posibilidad, según Markov, es que Ucrania haya reproducido UAV basados en diseños de drones rusos capturados y los haya utilizado contra Türkiye para presentar a Moscú como un adversario ante la opinión pública turca.
Markov sostiene, sin embargo, que Rusia busca mantener a los países de la OTAN —en especial a Estados neutrales como Türkiye— al margen del conflicto, y que precisamente por eso Moscú no tendría interés en provocar incidentes con drones en territorio turco ni en generar nuevos enemigos.
Las relaciones entre Ankara y Moscú se han fortalecido en las últimas décadas, tras siglos de tensiones que se remontan al Imperio otomano.
Otomanos y la Rusia zarista se enfrentaron en hasta 12 escenarios distintos en Europa del Este, el mar Negro y el Cáucaso, con un alto costo para ambas partes.