El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado en su cuenta de la red social Truth, que Estados Unidos ha llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, el presidente Nicolás Maduro, quien, junto con su esposa, Cilia Flores, han sido capturados y sacados del país. El destino aún es una incógnita.
En el mensaje, el presidente estadounidense aseguró que dará más detalles en una conferencia de prensa hoy a las 11 de la mañana (hora local, las seis de la tarde en la España peninsular) en su residencia privada de Mar-a-Lago en Florida. Según la cadena de televisión CBS, la captura de Maduro fue llevada a cabo por la Delta Force, la unidad de élite de las fuerzas especiales estadounidenses.
El anuncio se produce tras horas de ataques en Caracas y varias ciudades del país. Al filo de las dos de la madrugada, el ruido de explosiones despertó a los caraqueños como si el cielo tronara. Aviones sobrevolando constantemente y destellos de explosiones y columnas de humo comenzaron a correr en las redes sociales. Los primeros reportes dabann cuenta de varios bombardeos aéreos en la base militar de Fuerte Tiuna, la principal de Caracas, ubicada al sur de la capital venezolana, que se ha quedado completamente sin luz. Un enorme incendio se observaba a lo lejos durante los primeros minutos de las explosiones, a los que ha seguido una nube inmensa de humo gris.
También se han confirmado ataques a la base aérea de La Carlota y a otras instalaciones militares en Caracas, como el Cuartel de la Montaña, donde reposan los restos del expresidente Hugo Chávez, y en Maracay y La Guaira, así como en el aeropuerto de Higuerote, en el litoral central. En videos de usuarios de redes, también se han observado helicópteros sobrevolando la ciudad. Trump aún no había anunciado la captura de Maduro.
El chavismo llama a la “lucha armada” ante la agresión
Los bombardeos llegan tras cuatro meses de tensión y una escalada bélica entre Washington y Caracas. Dos horas y media después de las primeras explosiones, en el canal estatal VTV leyeron un comunicado en el que el Gobierno informaba que había activado el estado de excepción por conmoción exterior que tenían preparado desde octubre.
El chavismo convocaba, de inmediato, a “lucha armada” ante la agresión estadounidense, decía el comunicado. “Todo el país debe activarse para derrotar esta agresión imperialista”. Según el Gobierno chavista, la ofensiva militar ha alcanzado, además de la capital, Caracas, los Estados de Miranda, Aragua y La Guaira.
“El objetivo de este ataque no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la Nación. No lo lograrán”, se lee en un comunicado que publicó el Gobierno de Maduro. “El intento de imponer una guerra colonial para destruir la forma republicana de gobierno y forzar un cambio de régimen, en alianza con la oligarquía fascista fracasará como todos los intentos anteriores”.
Por su parte, el ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López, ha denunciado en una declaración pública la agresión “más criminal” y ha dicho que el Ejecutivo está recopilando información sobre muertos y heridos por los ataques. Además, ha ordenado el despliegue militar: “Nos han atacado, pero no nos doblegarán”, ha subrayado en un mensaje en el que ha llamado a la calma y la serenidad.
El presidente Donald Trump llevaba meses amenazando con acciones militares en territorio venezolano, con el argumento inicial de luchar contra la droga y, más tarde, de hacerse con el control del sector petrolero venezolano que, según él, se le arrebató de manera ilegal a empresas estadounidenses y pertenece en realidad a Washington.
La semana pasada, el presidente Donald Trump dijo que había hecho un primer ataque en tierra contra un muelle usado por narcotraficantes durante el mes de diciembre. De la operación no hay todavía información clara, aunque medios estadounidenses han señalado que el ataque habría ocurrido en la Alta Guajira, fronteriza con Colombia. Esta información también fue difundida por el presidente colombiano Gustavo Petro.
Petro ha sido, precisamente, uno de los mandatarios más críticos con las operaciones militares estadounidenses en el Caribe y el Pacífico, que supuestamente tienen como fin la lucha como el narcotráfico e intensificar la presión sobre Maduro. El colombiano ha sido uno de los primeros mandatarios internacionales en pronunciarse tras conocerse los ataques en Venezuela.
“El Gobierno de la República de Colombia observa con profunda preocupación los reportes sobre explosiones y actividad aérea inusual registrados en las últimas horas en la República Bolivariana de Venezuela, así como la consecuente escalada de tensión en la región (…) El Gobierno colombiano rechaza cualquier acción militar unilateral que pueda agravar la situación o poner en riesgo a la población civil”, ha escrito en la red social X (antes Twitter). Además, ha informado que su Gobierno ha “dispuesto medidas para proteger a la población civil, preservar la estabilidad en la frontera colombo-venezolana y atender oportunamente eventuales necesidades humanitarias o migratorias”.
En ese sentido, el ministro de Defensa de Colombia, Pedro Sánchez, anunció en esa misma red social la activación del Puesto de Mando Unificado (PMU) para la atención humanitaria en la ciudad fronteriza de Cúcuta, así como el plan de frontera “con el fin de atender a la población migrante y brindar todo el apoyo necesario a quienes lo requieran”.
El presidente del país fronterizo de Guyana, Irfaan Ali, también anunció el sábado la activación de un plan de seguridad
Por su parte, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel ha pedido de manera “urgente” la reacción de la comunidad internacional contra lo que ha considerado un “ataque criminal” de EE UU a Venezuela. “Nuestra zona de paz está siendo brutalmente asaltada. Terrorismo de Estado contra el bravo pueblo venezolano y contra Nuestra América. Patria o Muerte ¡Venceremos!”, ha publicado en su cuenta de X.
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