La competición pone a cada uno en su sitio y, en el caso del Kosner Baskonia, la tabla clasificatoria al término de la primera vuelta de la Euroliga deja claro que el conjunto gasteiztarra está entre los equipos más débiles de la liga. A pesar de la mejoría del conjunto gasteiztarra con el paso de las jornadas y la positiva racha que acumulaba en el Fernando Buesa Arena, con seis victorias consecutivas hasta la derrota del pasado viernes contra el Fenerbahce, la realidad es que el cuadro de Galbiati ha completado su peor primera vuelta desde el cambio al formato de liga en el curso 2016-17.
Tras alcanzar el ecuador de la temporada, el balance del Baskonia es de 6 victorias y 13 derrotas, peor que el 6-11 de la campaña 2021-22 que derivó en la destitución de Ivanovic. Esta marca sirve para identificar a los clubes que ocupan el último vagón del tren europeo y que se han quedado ya con escasas opciones de clasificarse para la fase eliminatoria.

Colapso del Baskonia para poner fin al hechizo
Todos los equipos desde el París Basketball, 15º clasificado, hasta el Partizan, 20º y último de la Euroliga, registran seis triunfos: Baskonia, Anadolu Efes, Bayern de Múnich y Asvel, además de los dos mencionados anteriormente. Entre ellos, llama la atención que han cambiado de entrenador el Bayern (Pesic sustituyendo a Herbert), el Anadolu Efes (Laso por Kokoskov) y el Partizan (Peñarroya por Obradovic), por lo que los dos franceses y el Baskonia son los que no están del todo insatisfechos con su rendimiento.
Y es que en la entidad de Zurbano tienen varios motivos para ser optimistas. El principal es sin duda el buen rendimiento ofrecido por el equipo en el Fernando Buesa Arena. Tras caer derrotado en las seis primeras jornadas y llegar a ocupar la última posición de la tabla con un 0-6, el equipo reaccionó tras la victoria en casa contra el Dubái Basketball y apartir de ahí se mostró intratable con seis triunfos seguidos ante su público de gran mérito. Cinco de ellos llegaron por un margen de diez puntos o más, incluido el 85-73 ante el Mónaco, una de sus bestias negras europeas.

El 1×1 del Baskonia contra el Fenerbahce: Sin energía suficiente
Los de Paolo Galbiati dieron un paso al frente en defensa tras encajar unos promedios cercanos a los 100 puntos en las seis primeras jornadas y se convirtieron en un equipo mucho más competitivo a raíz de esa solidez defensiva.
La difícil pretemporada que tuvo el equipo, con muchísimas bajas por lesión, enfermedad o compromisos internacionales, condicionó sin duda el inicio de una campaña en la que también ha tenido que hacer frente a otros contratiempos como las marchas de Samanic y Diallo, dos de sus mejores jugadores al inicio del curso, las importantes lesiones de Forrest, Howard y Sedekerskis o la enfermedad intestinal de Diakite con la que perdió diez kilos de peso.

Los históricos números de Luwawu-Cabarrot
Contra viento y marea y con fichajes como los de Simmons, Radzevicius y Omoruyi, que están funcionando bien, el equipo ha conseguido reponerse a esos contratiempos, crecer y, comandado por un Luwawu-Cabarrot en estado de gracia, la gran noticia de la temporada, registrar 6 victorias y 4 derrotas en casa, números a la altura de, por ejemplo, un equipo de play in como el Zalgiris.
Tarea pendiente a domicilio
El gran problema ha llegado lejos del calor del Fernando Buesa Arena. El conjunto gasteiztarra ha mostrado una cara muy diferente como visitante y, al igual que el Asvel, no ha conseguido ganar ninguno de sus compromisos a domicilio.
De hecho, la mala racha se alarga hasta el 17 de diciembre de 2024, por lo que hace más de un año que los vitorianos no vencen como visitantes en el máximo torneo continental. Con ese pobre desempeño fuera de casa es inviable pensar en pelear por el play in, que debería ser el objetivo exigible para un histórico de la Eurliga como el Baskonia.
En su visita a Barcelona el 19 de diciembre tuvieron varias veces en su mano la ansiada victoria a domicilio, pero los errores condenaron a los de Galbiati tras tres prórrogas que se habrían ahorrado de gestionar mejor el último cuarto.

Crueldad absoluta en el Palau (134-124)
A causa de ese 0-9 a domicilio, se hace muy difícil ya pensar en estar en el play in, algo para lo que sería necesario una segunda vuelta casi perfecta. En estos momentos, el Real Madrid es el que marca la décima posición con 11 victorias y 8 derrotas. En caso de una segunda vuelta similar, el billete para el play in podría estar carísimo y ser necesarias 22 victorias para conseguirlo, algo que obligaría al Baskonia a ganar 16 de los 22 partidos que le quedan.
La temporada europea se le puede hacer muy larga a los alaveses en cuanto las opciones de clasificarse para las eliminatorias se esfumen definitivamente, por lo que urge poner fin a su mala racha a domicilio lo antes posible.
En la ACB esa losa ya se la ha quitado recientemente al vencer en Málaga y en Lugo, pero en la Euroliga va a ser necesario algo más ante las caras y profundas plantillas a las que debe hacer frente cada semana.
Con un plantel corto y con un sólo pívot puro como Khalifa Diop se hace difícil pelear por el Top 10 en un torneo continental en el que, en cualquier caso, habría que exigir más a los azulgranas en la segunda vuelta.