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La película ‘Una mente maravillosa’ (2001), dirigida por Ron Howard y protagonizada por Russell Crowe, popularizó la figura del matemático estadounidense John Forbes Nash Jr., premio Nobel de Economía en el año 1994. Sin embargo, el filme se aleja en numerosos puntos clave de la biografía documentada del científico, especialmente en lo relativo a su enfermedad mental, su vida personal y su trayectoria profesional.

VISUALIZACIÓN DE PERSONAJES IMAGINARIOS

Uno de los elementos más reconocibles de la película es la presencia de una serie de personajes imaginarios como el agente William Parcher, la joven Marcee o Charles Herman, que el protagonista, John Nash, percibe como personas reales con una apariencia física tangible, lo que sirve desde el punto de vista cinematográfico para sumergir al espectador en el engaño perceptivo que sufre el protagonista.

Pero en realidad, las fuentes biográficas coinciden en que John Nash no sufrió alucinaciones visuales, ya que su esquizofrenia se manifestó generalmente a través de alucinaciones auditivas y delirios paranoides. Los personajes imaginarios, fruto de su propia imaginación, responden a una necesidad narrativa con la que poder ilustrar fácilmente su enfermedad mental.

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VINCULACIÓN CON LA CIA Y ESPIONAJE

Otro de los aspectos más reseñables de la película es la implicación de Nash en operaciones secretas de la CIA en el marco de la Guerra Fría. El filme muestra cómo el matemático es reclutado por la inteligencia estadounidense para ayudar a descifrar mensajes soviéticos ocultos.

Sin embargo, no existe ninguna evidencia de que John Nash desempeñase este tipo de labores para la CIA, ni tampoco de que colaborar en ningún tipo de misiones de inteligencia, por lo que podemos asegurar que este episodio es una invención narrativa que sirve para ejemplificar los delirios persecutorios que padecía el protagonista.

RELACIÓN CON ALICIA LARDÉ

La ficción cinematográfica también presenta al personaje de Alicia, la esposa de John Nash, como un apoyo incondicional y constante que ayuda a sobrellevar la enfermedad del protagonista con dedicación y pragmatismo. De hecho, la película incide en la estabilidad sentimental de la pareja, presentándola como uno de los factores más importantes en la supuesta recuperación del protagonista a través de un tono esperanzador.

No obstante, la enfermedad de John Nash desgastó profundamente a la pareja, hasta que decidieron divorciarse en 1963, tras seis años de matrimonio. Durante las siguientes décadas, Alicia brindó desde la distancia un apoyo a su ex esposo marcado por el deterioro emocional. No fue hasta el año 2001, poco antes del estreno del filme, cuando ambos volvieron a casarse por segunda vez, extendiendo este segundo matrimonio hasta el fallecimiento de ambos en mayo de 2015 debido a un accidente de tránsito.