Clasificarse para la Copa del Rey es un objetivo deportivo que debe ser considerado entre los mínimos para un club como el Valencia Basket. Nadie … lo discute. También lo debe ser para más clubes. La hemeroteca recuerda que no es tan sencillo como parece cuando, además, tienes que afrontar una Euroliga en formato liguilla. Los taronja ganaron su primer partido del 2026 en el Roig Arena, sólo han perdido en una cita y fue a puerta cerrada, y ese triunfo contra el Manresa certifica su clasificación por méritos deportivos para su Copa del Rey, que se disputará en el recinto de Quatre Carreres entre el 19 y el 22 de febrero. No falla a la cita desde 2012. Esos 14 billetes seguidos sólo los han conseguido el Real Madrid y el Barça. Nadie más. Ampliando el foco hasta la primera participación del club, como Pamesa Valencia, el dato es tremendo. Desde aquella cita de 1998 en Valladolid, donde se consiguió el hasta ahora único título en el torneo, han participado en 27 de las 29 ediciones posibles. Un 93%. Un dato que refleja regularidad.
El valor más importante para los taronja del triunfo ante los manresanos no es el dato copero sino que permite al Valencia Basket volver a depender de sí mismo para terminar como primero al final de la Liga Regular. Para los de Pedro Martínez restan cuatro partidos y la derrota del Real Madrid ante el Barça les coloca a un triunfo de los blancos, con la cita pendiente frente al Casademont Zaragoza que se jugará el lunes 12 de enero, y 63 puntos de ventaja en el average con respecto al equipo blanco.
Cuando el equipo de Pedro Martínez logra pasarse el balón de forma fluida es cuando sale esa versión que le está llevando a ser el equipo de moda en Europa. Los rivales como es lógico, intentan que eso no ocurra por todos los medios. Algo así pasó en un tramo del segundo cuarto, cuando el BAXI Manresa subió un parcial de 0-10 para poner el marcador en un 39-38 a 4:53 para el descanso. El técnico taronja paró el partido, la mesa casi se lo come con el cabreo lógico del entrenador, pero ese fue el mejor aviso a sus jugadores de la arenga que les venía. En ese tramo, como si fuera una prórroga, el parcial fue de 17-4 para los valencianos que permitió que el marcador al descanso reflejara la máxima diferencia hasta entonces. Un 56-42, con 12 puntos de Montero y otros tantos de Pradilla, con una estadística que siempre luce cuando el Valencia Basket está en una proyección más que centenaria de puntos. De las 22 canastas en juego de los locales en la primera parte, 14 llegaron tras asistencia. Un 64% que hace que los del Roig Arena sean uno de los mejores conjuntos del continente en este ratio. Al final del encuentro, fueron 27 asistidas de 41. Un 66%.
En el tercer cuarto, un triple de Pradilla abrió un hueco casi decisivo (69-52) y la máxima ventaja creció hasta los 23 (75-62 con canasta de López-Arostegui). Restaban 14 minutos de partido, que se hicieron muy largos. Por un exceso de protagonismo arbitral, que rayó el absurdo, y que se olvidó cuando Reuvers volvió a estirar la renta a un punto (83-63) que ya no era remontable. El Valencia Basket, como en Bilbao, no bajó el pistón ofensivo pese a que el partido estaba decidido. Regaló así a su afición otro marcador centenario. En las dos últimas victorias en la ACB la diferencia media ha sido de 109,5 puntos. En un triunfo coral ante el Manresa destacaron Pradilla y De Larrea. El aragonés, que cumplió este sábado 25 años, anotó 21 puntos y se quedó a uno de su mejor marca como profesional. Por su parte, De Larrea firmó una de sus mejores actuaciones desde que brillara en la Supercopa de Málaga. El pucelano, en algo menos de 23 minutos, firmó 10 puntos, 5 rebotes, 6 asistencias, 21 de valoración y un +25 en el ratio del +/- en pista, el mejor de su equipo.
Valencia Basket: Montero (12), Moore (13), Puerto (8), Pradilla (21) y Sako (10), cinco inicial, De Larrea (10), Key (7), López-Arostegui (5), Badio (-), Costello (6), Nogués (-) y Reuvers (11)
BAXI Manresa: Bassas (12), Reyes (8), Ubal (11), Oriola (8) y Steinbergs (11), cinco inicial, Fernández (3), Knudsen (2), Akobundu (2), Olinde (11), Obasohan (6), Gaspà (-) y Golden (2).
Parciales: 30-22, 26-20 (56-42), 22-21 (78-63) y 25-13 (103-76).
Árbitros: Martín Caballero, Joaquín García y Cristóbal Sánchez.
Incidencias: 13.150 espectadores.