Ramón Planes (Lleida, 58 años) lo tiene claro. El fútbol saudí no es flor de un día. Tras regresar de un viaje relámpago a Barcelona … a celebrar Navidad, el director deportivo del Al-Ittihad de Yeda, ciudad en la que se juega la Supercopa, lo tiene claro. En este país se han puesto como meta tener una de las grandes Ligas del mundo y cree que lo conseguirán, como que también llegue Vinicius un día. Con su mirada cargada de experiencia habla del intento del Barcelona, para el que trabajó tres años, por fichar a Nico. «Los clubes deben dar la máxima imagen de seguridad y el Athletic lo hizo con Nico», destaca. El extremo estaría bajo su disciplina si Ricardo Barkala, que llevaba a Planes como director deportivo, hubiera ganado las elecciones del Athletic en 2002.
– Ha trabajado en clubes de élite como Barça, Tottenham, Espanyol, Betis, Getafe, Alavés… Y de repente se va a Arabia. ¿Por qué? ¿El dinero es toda la explicación?
– Por supuesto que no. Evidentemente, la parte económica es importante. Cualquiera que dijera lo contrario, mentiría. Este país está lleno de profesionales en un montón de sectores. Se ha abierto completamente al mundo y está en una etapa de crecimiento brutal: industria, construcción, infraestructuras, hospitales… Y en el deporte también. Lo han acogido como bandera y están reclutando mucha gente con experiencia y conocimiento para que les ayude a construir lo que tienen en mente. En el plan Saudi Vision 2030 hay muchas cosas englobadas: turismo, educación, sanidad, deporte… Hay un montón de extranjeros aquí.
– ¿Y por qué vienen?
– Porque es una muy buena oportunidad profesional y económica. Y también está vivir desde dentro esta experiencia. En el fútbol todo el mundo quiere venir aquí. Hay un montón de directores deportivos, de entrenadores que lo desean. Cuando me llegó esa posibilidad estaba muy contento en el Betis. Se me planteó un contrato de tres años y estoy contento en los dos años que llevo aquí.
– ¿El fútbol saudí es flor de un día? ¿Pinchará la burbuja?
– No. Se habla mucho desde el desconocimiento. Es un país con mucha afición al fútbol, cosa que, por ejemplo, no pasa en China. Arabia, con el próximo, ya se ha clasificado a siete Mundiales. En los partidos entre equipos grandes, como el nuestro, hay 50.000-60.000 personas. Y de media hay unos 25.000. Es un país de más de 40 millones. Se ha abierto haciendo una inversión muy grande porque quiere crecer y se ha puesto como meta estar entre las cinco o seis mejores ligas del mundo. Sólo en los dos años que llevo aquí el nivel de los equipos y jugadores ha subido muchísimo. Y no sólo en los grandes.
– ¿Logrará ser una de las cinco o seis grandes Ligas?
– Se necesita tiempo y mejorar en cosas que se están mejorando. Hace unos días presentaron la nueva ciudad deportiva de Al-Nassr, y es de mucho nivel. Y nosotros estamos construyendo otra muy buena. Poco a poco van a conseguir que se acerque a hacer una liga muy importante.
– El choque para un jugador de élite occidental es enorme por las diferencias culturales. ¿Cómo es la vida de un crack aquí?
– Lo más difícil es adaptarse a los horarios. Por el clima, entrenas por las tardes, algo que no es habitual en España, donde tienes el hábito de levantarte e ir a entrenar. Dicho esto, creo que los jugadores de nivel notan menos el cambio. En nuestro cuerpo técnico, el doctor estaba en el Benfica, el nutricionista, en el Oporto; el jefe de fisios, en el Atlético Madrid; la psicóloga, en el Barça… Todos los clubes importantes tienen profesionales de primer nivel.
«Benzema no estaba contento»
– ¿Cómo es trabajar con Benzema, del que se dijo que se quería ir?
– Cuando llegué en enero de hace dos años, la situación no era fácil. Efectivamente, como has dicho, no estaba contento con lo que se había encontrado. Pasamos esa primera temporada y hablamos de fútbol. Me ha sorprendido muy gratamente porque es un chico al que le gusta mucho el fútbol, sigue la Liga, hablas de jugadores de Francia… Una vez fijamos los problemas que había, se mejoró mucho la organización, se construyó también un equipo que quedó campeón de Liga y de Copa, cosa que hace más de 20 años que este club no había hecho y él marcó 24 goles y fue MVP del torneo. Mostró su mejor cara. Con este perfil de jugadores, tienes que hablar claro, no dar rodeos. Honestamente, para mí ha sido una gran sorpresa.
– Vinicius es el gran sueño del fútbol saudí. ¿Lo ve en Arabia?
– Veo a los grandes jugadores en Arabia. Y Vinicius tiene perfil para venir porque desata pasiones, parecía hace un par de años que iba a ganar el Balón de Oro… Ese perfil encaja en un proyecto como este y a la afición le gustan este tipo de nombres. Lo veo en un futuro en un proyecto como el actual de Arabia.
– ¿Ve al Athletic con opciones de ganar la Supercopa?
– A partido único por supuesto que sí, aunque sé que ahora no están quizá en su mejor momento. Les estuve viendo ante el Espanyol. Ernesto es un entrenador que me parece tácticamente muy bueno, sabe leer muy bien y preparar muy bien los partidos. Aunque el Barça está en un momento excepcional, le veo opciones porque tiene una buena plantilla y un gran entrenador.
Los pitidos del pasado año
– El Athletic fue pitado en la Supercopa del año pasado cuando jugaba contra el Barcelona y al Mallorca le sucedió lo mismo ante el Madrid. ¿Por qué?
– Estuve en Riad viendo la Supercopa italiana. Y allí a Nápoles y Bolonia les pasó lo mismo con Milan e Inter. Nos guste o no, los equipos que tienen una dimensión mundial… El Athletic también la tiene, porque fíjate, es un club único en el mundo y es un ejemplo. Pero la afición saudí va al campo a ver a estos equipos, al Milan, Inter, Barça, Madrid. Ellos van a favor de estos equipos grandes y con jugadores enormes. Yo no le daría más importancia que esto. No hay más. Ellos quieren ver a los mejores.
– ¿Le llamó la atención que Laporte dejara Arabia por regresar al Athletic?
– No. Vivió una experiencia aquí y hay muchos jugadores que han regresado a Europa. Hay una cosa muy buena hoy en Arabia. Los jugadores van y vuelven a Europa. No vienen aquí a retirarse. Evidentemente entre todas las ofertas que podía tener Laporte, seguro que por sentimiento tenía ganas de volver al Athletic.
– Dijo en una entrevista que había muchos jugadores descontentos.
– Creo que en el inicio podría ser, ahora no, ahora no están así. Los clubes grandes han mejorado mucho, mucho. Hoy en día te diría que es al revés, porque de los extranjeros que tenemos, la mayoría quieren renovar y seguir.
– Fue director deportivo del Barça entre agosto de 2020 y noviembre de 2021. ¿Cómo vio el proceso entre Nico y Deco?
– Hay que saber la letra pequeña de lo que pasó. En las negociaciones hay dos partes. Su representante (Félix Tainta), al que conozco bien, hizo su trabajo buscando lo mejor para el jugador. Públicamente ha estado claro que el Barça tenía interés y cuando vio esa posibilidad, Deco lo intentó. El Athletic estuvo firme y dio un golpe en la mesa con la renovación. Siempre digo que los clubes tienen que dar la máxima imagen de fortaleza y el Athletic en esa situación lo hizo. Pero no le daría más importancia al conflicto entre Deco y la gente de Nico. Son cosas que pasan, me han pasado a mí y cada uno lucha por sus intereses.
– Era el adjunto a Abidal en la dirección deportiva del Barça cuando fue cesado Valverde tras la Supercopa de 2020. ¿Cómo recuerda aquellos momentos?
– Lo recuerdo como una mala decisión, muy mala decisión. Estando líder en Liga y haciendo un partidazo contra el Atlético Madrid con dos goles anulados a Messi. De esos partidos que pierdes uno de cada diez. El Barça es un club muy exigente y con mucho desgaste. Siempre he dicho que hizo dos temporadas impresionantes. Ganar la Liga sacándole con 12-14 puntos de ventaja con jugadores en un fin de ciclo. Nos penalizaron mucho las eliminatorias de la Champions. Lo recuerdo como una decisión que el tiempo demostró que no fue acertada.