James Cameron ha preferido tomarse las cosas con calma en relación a Avatar: Fuego y ceniza. Aunque sus siguientes entregas, Avatar 4 y Avatar 5, tienen fecha de estreno (para 2029 y 2031), ha dejado claro que solo se embarcaría en ellas si la taquilla de la tercera fuera lo bastante buena. La cuestión es que apunta a serlo: quizá Fuego y ceniza quede por detrás de Avatar: El sentido del agua, pero igualmente ha superado ya la barrera de los 1.000 millones de dólares y se halla en lo más alto de la taquilla.
Aún así, Cameron no parece demasiado ilusionado con el hecho de seguir trabajando en esta saga de ciencia ficción. “Esta puede ser la última”, insiste, y ha llegado a especular con qué haría si Fuego y ceniza concluye la saga abruptamente (dar una rueda de prensa, al parecer) o si simplemente se cansa de dirigir. En este sentido fue interesante cómo hace poco dejó caer que, si Avatar continuaba, seguiría siendo director pero delegaría más en la segunda unidad. “He aprendido a ampliar el concepto de segunda unidad”, dijo.
“Por ejemplo, la mayoría de los directores no manejan su propia cámara, así que cuando he hecho la captura de movimiento, yo manejo todas las malditas cámaras virtuales de la primera película. En la segunda película empecé a delegar parte de eso a Richard Baneham (el director de la segunda unidad virtual) y a otras personas».
«Me imagino delegando todo el trabajo cuando ya haya establecido cómo se desarrolla una escena, y luego volveré a revisarlo todo en la edición. Así que sí, es posible”. En cualquier caso, la renuencia es real, y es lo que ha llevado a que aparezca un voluntario para sustituirle.
Y no es otro que James Wan, el impetuoso cineasta que puede presumir de tener aún más sagas de éxito en su haber que Cameron. En una entrevista con Screen Rant, Wan dijo lo siguiente: “Nunca he hecho Avatar. Si pudieras ponerme en contacto con James Cameron, me encantaría intentarlo”. No hace falta darle muchas vueltas para saber que Wan sería un candidato idóneo para suceder a Cameron.
Wan no solo es el creador de hasta tres franquicias clave del terror contemporáneo (Saw, Insidious y Expediente Warren), sino que también ha intervenido en grandes blockbusters adscritos a sagas millonarias estilo Avatar. Y en ambos casos la jugada le salió muy bien: Aquaman es una de las películas más taquilleras del sello DC, mientras que Fast & Furious 7 es una saga inmensamente alabada por los fans. No se nos ocurre mejor sucesor para Cameron, pero está por ver qué piensa él.