Heraldo de Aragón acaba de cerrar las celebraciones de los 130 años de su fundación, y una de las iniciativas culturales de la conmemoración ha sido la publicación de un libro catálogo con las fotografías del que fuera su primer reportero gráfico, Aurelio Grasa. Y, ahora, el libro se ha resumido en un vídeo de dos minutos de duración que han elaborado Teresa Grasa, hija del fotógrafo, y Carlos Barboza, y que puede verse en Youtube. 

Aurelio Grasa fue el primer reportero gráfico de Heraldo y aportó fotografías al rotativo aragonés prácticamente a diario entre los años 1910 y 1917. Documentó los principales acontecimientos vividos en la capital aragonesa en ese periodo. Una selección de su archivo, de incalculable valor histórico, se ha concentrado en el libro Aurelio Grasa, pionero de la prensa, de 64 páginas y con 50 instantáneas del autor, que se puede adquirir por 11,95 euros en la Tienda Heraldo. El libro incluye textos de Teresa Grasa y Carlos Barboza; Mikel Iturbe, director del periódico; y Mariano García, periodista. Además, la obra se cierra con una bibliografía del fotógrafo con las fechas de publicación de las fotos reproducidas. Luego se refieren los certámenes internacionales y nacionales de fotografía en que participó a lo largo de su vida, las exposiciones individuales y colectivas, las monografías y las colecciones que tienen obra suya. 

Aurelio Grasa Sancho nació en Zaragoza en 1893 y falleció en esta misma ciudad en 1972. Realizó sus estudios primarios en el Colegio de San Felipe y mostró desde muy joven una gran pasión por la fotografía.

Con apenas 14 años ya comenzó su carrera de reportero gráfico y a publicar sus imágenes en la prensa española. Su debut en las páginas de HERALDO fue en junio de 1910 y durante siete años, hasta que terminó sus estudios de Medicina, estuvo atento a todo lo que sucedía en la ciudad para registrarlo con sus cámaras. Tras especializarse en Dermatología en Madrid y París, abrió consulta en Zaragoza y dejó el fotoperiodismo de actualidad, aunque siempre hizo fotografía artística y documental. También fotografía de montaña, ya que era un enamorado de los Pirineos, y temas de vanguardia. Experimentó con todo tipo de cámaras y técnicas, y fue socio fundador de la Sociedad Fotográfica de Zaragoza, Montañeros de Aragón y del Club Deportivo Helios.