Este 7 de enero estaba señalado como el día del regreso de No somos nadie tras el parón vacacional. El formato de Ten debía arrancar con una aventura ya conocida por la audiencia: María Patiño iba a protagonizar el comentado baño con tiburones con el que el programa pretendía estrenar el año. No ha podido ser.

La presentadora se encuentra convaleciente en su domicilio a causa de una gripe que le ha impedido reincorporarse al plató. La baja ha obligado a reorganizar el contenido y a buscar una solución de urgencia para no dejar huérfano el regreso. La responsabilidad ha recaído finalmente en Marta Riesco.

Nada más comenzar la emisión, David Valldeperas, director del magacín, ha compartido un extracto de un audio enviado por la propia Patiño, en el que detallaba su estado de salud.

«Me es imposible ir a currar hoy, tío […] Me encuentro fatal. No me puedo levantar de la cama«, le decía la comunicadora gallega a su compañero y jefe.

Tras la reproducción, Riesco ha aprovechado para enviarle «un besito» a su colega y tranquilizar a la audiencia. Ha añadido además que Carlota Corredera, habitual relevo de Patiño, tampoco ha podido sustituirla por encontrarse igualmente enferma y, para más inri, «sin cobertura».