Risto Mejide vuelve a poner el foco en la política global en su regreso a Todo es mentira tras las vacaciones de Navidad. El presentador de Cuatro abrió este jueves, 8 de enero, el programa analizando sin filtros la reciente intervención de Estados Unidos en Venezuela ordenada por Donald Trump, y sus declaraciones han vuelto a encender el debate público sobre la geopolítica, la ideología y, sobre todo, los intereses reales que se esconden tras una operación que ha desatado un vendaval de reacciones internacionales.

Mejide arrancó con un tono personal, confesando que llevaba días queriendo regresar al programa para comentar los acontecimientos alrededor de Venezuela: “Yo ya llevaba días queriendo venir. Concretamente cinco. ¿Por qué siempre pasan cosas cuando estoy de vacaciones?”. Su análisis, visceral y directo, rechazó de plano reducir la crisis a un choque de ideologías. Para Risto, más allá de etiquetas políticas, el centro del conflicto es económico y estratégico, especialmente en lo que respecta al petróleo.

El presentador tuvo palabras duras, pero claras, lo que constituye ya su sello personal en el programa de Mediaset: “Esto no va de ideología… señores, la ideología es un tema de pobres, como usted y como yo. Ellos son megarricos y atienden a otras cuestiones”. Con esa premisa, quiso desmontar las narrativas simplistas que dominan en este sentido las tertulias y redes: según Mejide, ni los que celebraron inicialmente la caída del régimen chavista desde la derecha ni quienes vieron una victoria para la izquierda terminan de entender lo que está en juego. En sus palabras, la operación va de dinero, de recursos y de control energético.

El contexto reciente lo respalda: tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, la administración de Donald Trump ha dejado claro que su interés principal reside en la industria petrolera venezolana, que posee algunas de las reservas más grandes del mundo. Trump mismo ha anunciado que parte de esa producción será dirigida hacia los Estados Unidos, con planes para controlar la infraestructura energética venezolana en el futuro cercano.

Risto Mejide, en ‘Todo es mentira’. (Cuatro)

Mejide fue más allá y criticó lo que considera una hipocresía global: mientras la retórica política se llena de argumentos sobre democracia o derechos humanos, los hechos apuntan al interés económico. “Nos va a vender que los venezolanos vivirán mejor con la gestión del petróleo que haga Trump, pero todos sabemos que es mentira… van a seguir exactamente igual o incluso peor”, afirmó, poniendo en duda los discursos oficiales que acompañan las acciones militares y diplomáticas.

El presentador no se mordió la lengua al abordar la debilidad de las respuestas internacionales. Señaló la aparente pasividad de otros grandes actores globales frente a lo que él considera un movimiento estratégico estadounidense de cuestionable legalidad: “¿Cómo es posible que esto ocurra a ojos de todo el mundo y nadie haga nada? A mí no me sorprende ya lo que haga Trump… pero sí lo que no están haciendo los demás”. Esta reflexión conecta con las amplias críticas que ha suscitado la intervención, incluso desde aliados europeos que han expresado reservas sobre legalidad y soberanía.

Las declaraciones de Risto estrenan su año en Todo es mentira con un giro hacia la política internacional, recordando que los temas de actualidad global tienen impacto directo en la audiencia española y en la percepción colectiva de la política mundial. Su enfoque, polémico como siempre, sitúa la intervención en Venezuela en un cruce de intereses energéticos y geopolíticos que va más allá del simple juego ideológico, invitando a los espectadores a cuestionar narrativas y a mirar más allá de los titulares. Por si su opinión no había quedado suficientemente clara, Mejide hizo un paralelismo con lo que sucedería en una comunidad de vecinos si uno decide tomarse la justicia por su mano con otro miembro. Tras el símil, abrió el debate al resto de la mesa.

Risto Mejide vuelve a poner el foco en la política global en su regreso a Todo es mentira tras las vacaciones de Navidad. El presentador de Cuatro abrió este jueves, 8 de enero, el programa analizando sin filtros la reciente intervención de Estados Unidos en Venezuela ordenada por Donald Trump, y sus declaraciones han vuelto a encender el debate público sobre la geopolítica, la ideología y, sobre todo, los intereses reales que se esconden tras una operación que ha desatado un vendaval de reacciones internacionales.