Telecinco ha puesto toda la carne en el asador para ahuyentar a los fantasmas de la recién fallida vigésima edición de ‘Gran Hermano’ (GH) y, este jueves, ha arrancado una nueva temporada de ‘GH Dúo’, el reality por parejas y tríos con famosos. Y una de sus bazas más potentes para alcanzar el éxito tiene nombre y apellido: Carlos Lozano.
El presentador y actor, que lleva cuatro años alejado de la televisión, ha aparecido con fuerza en el programa, siendo liberado por Cristina Piaget de la caja en la que estaba enjaulado. Ambos formarán pareja en la casa de Tres Cantos y la sorpresa de la top model ha sido mayúscula.
La decisión de juntarles no es fruto de la casualidad, pues nada más cruzar miradas ambos se han emocionado al recordar viejos tiempos y sorprender a Jorge Javier Vázquez al admitir que comparten un pasado juvenil en común. Así como han dejado caer que entre ellos hubo mucha química. «Lo que tuvimos seguro que fue bonito», ha desvelado el concursante, a lo que seguidamente la madrileña insinuaba: «No sé a qué te refieres, pero lo pasamos muy bien, éramos muy inocentes».
Aunque lo más sorprendente han sido los últimos años del nuevo integrante de la casa más famosa de la televisión. Lozano ha admitido que lo dejó todo y durante este tiempo se ha dedicado a ser pastor de ovejas: «Estoy en una etapa dulce, decidí dejar atrás todo».
El que fuera presentador de ‘El Tiempo Justo’ u ‘Operación Triunfo’ en los primeros años del 2000 ha apuntado que tiene «20 ovejas, dos gallinas» e incluso un huerto. Su vida es de lo más sencilla: «Todavía existe el trueque, todos nos ayudamos entre todos».
Y aunque el concursante de ‘GH VIP 4’ en 2016 transmita serenidad tras su cambio de vida, la convivencia con él no será de color de rosas, sobre todo por su problema con el orden, pues necesita que todo esté perpendicular y «coincida con los astros».
Su decisión de volver ahora está marcada por el aislamiento que le ha producido vivir alejado de la ciudad y, ya en su primera intervención, no ha escondido su deseo de dejar huella: «Voy a relacionarme con la gente porque en el campo estoy aislado. Mi hija me ha dicho: ‘No hagas el amor en la casa’. Y la he dicho que no creo».