Antena 3 estrena este viernes, 9 de enero, la sexta temporada de El desafío y, entre sus concursantes, hay un nombre que despierta tanta curiosidad como expectación: Jessica Goicoechea. Para parte del público general puede ser una incógnita, pero para millones de usuarios en redes sociales —y para la industria de la moda— es una figura más que conocida. Su salto al prime time supone un nuevo paso en la evolución televisiva de una de las influencers más potentes del panorama español.
Nacida en Barcelona en noviembre de 1996, Jessica Goicoechea comenzó muy pronto en el mundo del modelaje. Con apenas 13 años ya hacía castings y trabajos, aunque su carrera en las pasarelas tradicionales estuvo marcada por los rechazos debido a su estatura, un obstáculo habitual en una industria poco flexible. Lejos de rendirse, supo leer antes que muchos el potencial de Instagram, una plataforma que acabaría convirtiéndose en el eje de su proyección profesional y en su principal herramienta de trabajo.
Hoy, con casi dos millones de seguidores, Goicoechea es mucho más que una creadora de contenido. Ha trabajado con firmas internacionales como Calvin Klein, Puma, Calzedonia o Victoria’s Secret, ha protagonizado editoriales en revistas como Vogue o Glamour y ha construido una imagen muy reconocible basada en una estética sensual, directa y sin complejos. Esa exposición constante la ha convertido en una figura habitual del ecosistema mediático, aunque hasta ahora su presencia en televisión había sido puntual.
Uno de los pilares de su éxito es su faceta empresarial. En 2019 lanzó GOI, su propia marca de moda y cosmética, especializada en bikinis, bañadores y productos de belleza con una clara inspiración estadounidense. La firma se ha convertido en una de las más visibles del sector influencer en España y ha consolidado a Jessica como empresaria, un perfil que encaja especialmente bien con el tipo de concursantes que busca El desafío: rostros populares, con carácter y acostumbrados a salir de su zona de confort.
Jessica Goicoechea, en ‘El desafío’. (Antena 3)
Pero la historia de Jessica Goicoechea también está marcada por la superación personal. En 2020 denunció haber sido víctima de maltrato físico y psicológico por parte de su entonces pareja. Años después, decidió romper el silencio y contar su experiencia públicamente, un testimonio duro que generó una gran ola de apoyo y que reforzó su imagen como una mujer resiliente, capaz de reconstruirse tras una etapa muy oscura de su vida.
En el plano sentimental, su nombre ha estado ligado a figuras mediáticas como Arón Piper o Marc Bartra, pero su última pareja conocida ha sido el jugador de rugby Manu Moreno, con quien no ha ocultado su complicidad. Aun así, Jessica siempre ha intentado separar su vida privada de su faceta profesional, centrando su discurso público en el trabajo, la moda y su crecimiento personal.
Con su fichaje por El desafío, Jessica Goicoechea se enfrenta ahora a un reto distinto: mostrarse más allá de la imagen cuidadosamente construida en redes y demostrar de qué es capaz en pruebas físicas y mentales extremas. Para los espectadores que esta noche se pregunten quién es, la respuesta es clara: una influencer de éxito, empresaria consolidada y protagonista de una historia personal compleja que ahora busca conquistar también al público del prime time en un formato en el que han brillado muchas de sus compañeras, como Lola Lolita, María Pombo o Marta Díaz.
Antena 3 estrena este viernes, 9 de enero, la sexta temporada de El desafío y, entre sus concursantes, hay un nombre que despierta tanta curiosidad como expectación: Jessica Goicoechea. Para parte del público general puede ser una incógnita, pero para millones de usuarios en redes sociales —y para la industria de la moda— es una figura más que conocida. Su salto al prime time supone un nuevo paso en la evolución televisiva de una de las influencers más potentes del panorama español.