Amanecíamos este viernes con la noticia. Philippe Junot, el padre de Isabelle Junot y primer marido de Carolina de Mónaco, ha muerto a los 85 años en Madrid, donde pasó la mayor parte de sus últimos años junto a su hija mediana. Y desde Vanitatis hemos podido hablar con el entorno del empresario francés, que nos asegura que «se ha ido en paz» y » ha sido un hombre feliz».

Es de lo que presumió siempre, de disfrutar de la vida al máximo. Uno de esos ‘bon vivant’ que se hacían querer allá donde iban, quizá con la pequeña excepción de Rainiero y Grace Kelly, quienes, por la juventud de su hija y su fama de mujeriego, nunca vieron con buenos ojos el matrimonio de Carolina de Mónaco. Pero Junot disponía de buenos amigos y, sobre todo, de una familia que lo adoraba y que ahora le da el último adiós.

No será muy multitudinario, tal y como informan fuentes cercanas a la familia a Vanitatis. No quieren una gran despedida con un velatorio público al que puedan acudir los allegado, sino que prefieren que sea todo en la intimidad. Eso sí, para los que desean darle un último adiós, que no serán pocos, sí se celebrará «una misa un poco más adelante», según nos cuentan.

Así lo han querido los cuatro hijos de Philippe Junot, tranquilos y «en paz» por cómo se ha marchado el francés, arropado y querido por toda la familia, incluyendo a la madre de los tres mayores, Nina Wendelboe-Larsen, con la que la relación era buena tras haberse separado hace casi 30 años. De hecho, los dos llegaron del brazo al bautizo de su nieta Philippa, la hija mayor de los marqueses de Cubas, en marzo de 2024.

Esa es la pena que tiene ahora Isabelle Junot, que su padre no pueda disfrutar de sus tres nietos y, sobre todo, que no conozca al cuarto que viene de camino. Porque en octubre anunció que estaba esperando su segundo hijo junto a su marido, Álvaro Falcó, confirmando poco después que se trataba de otra niña. Sin duda, unos meses, los que tiene por delante Isabelle, marcados por una mezcla agridulce de sensaciones.

Era su hermana mayor, Victoria, la encargada de anunciar en redes sociales el fallecimiento de su padre, consciente plenamente de que había sido una persona muy conocida y generadora de gran interés mediático. Junto a un carrusel que intentaba condensar su personalidad, escribía unas bonitas palabras: «Gracias por todas las risas y las aventuras, mostrándonos el mundo y la inspiración para llegar a mayores alturas (…) Qué privilegio haber vivido a tu lado (…) Un capítulo difícil de cerrar, pero seguiremos sonriendo y viviendo y riendo al máximo, tal como él quisiera que todos lo hiciéramos. Hasta que nos volvamos a encontrar».

Philippe Junot y Nina Wendelboe-Larsen, en el bautizo de su nieta Philippa. (Gtres)

La despedida íntima que le quieren brindar sus hijos resume bien cómo había sido su vida en los últimos años, prescindiendo de las fiestas nocturnas de las que tanto disfrutó en años anteriores y volcado completamente en su faceta de padre, pero sobre todo abuelo. Unos años, estos últimos muchos más discretos y alejados de los titulares que un día protagonizó por sus relaciones amorosas.

Y es que desde hace un tiempo, Philippe Junot había elegido apartarse del foco y asumir un perfil bajo, lejos del seductor oficial que fue en los 80 y 90, solo apareciendo ante las cámaras para celebraciones familiares, como lo fue la boda de su hija Isabelle, en 2022, o el bautizo de la que hasta ahora era su nieta más pequeña, como mencionábamos antes.

Por eso, sus cuatro hijos no han tenido duda en que su despedida sea igual de discreta que en estos últimos años. Un último adiós íntimo y solo con la familia, la misma que era su principal pilar en esta nueva vida alejado de los focos.

Amanecíamos este viernes con la noticia. Philippe Junot, el padre de Isabelle Junot y primer marido de Carolina de Mónaco, ha muerto a los 85 años en Madrid, donde pasó la mayor parte de sus últimos años junto a su hija mediana. Y desde Vanitatis hemos podido hablar con el entorno del empresario francés, que nos asegura que «se ha ido en paz» y » ha sido un hombre feliz».