Anoche, María José Campanario se estrenó en la sexta temporada de El desafío con un reto que ya hizo su marido, Jesulín de Ubrique, cuando concursó en el formato de Antena 3. Y es que la odontóloga tuvo que subir hasta el techo haciendo equilibrio con una pila de sillas. Sin embargo, el equipo de El desafío añadió un grado de dificultad a esta prueba de vértigo: a mitad de reto, prendieron fuego a las sillas.

Aunque Campanario aseguró que «cojones no le faltan», sí que reconoció que era un desafío «bastante fuerte para empezar». Y es que en los ensayos la odontóloga llegó a paralizar la prueba por las altas temperaturas de las llamas y por el humo que emitían: «Me cuesta mucho respirar», explicó María José Campanario antes de comenzar con esta peligrosa prueba.

Además, para protegerse, la concursante lució un aparatoso traje ignífugo que limitó su capacidad de movimiento, algo que supuso una enorme desventaja para una prueba de equilibrio. Campanario comenzó su desafío con decisión, pero visiblemente nerviosa. Antes incluso de que encendiesen las llamas, la valenciana tuvo que parar porque no podía respirar.

Sin embargo, María José Campanario consiguió recomponerse y hacer frente a las llamas. Pero, cuando solo le quedaba una silla para terminar, la concursante perdió el equilibrio y cayó, siendo incapaz de superar este complicado desafío: «Se me ha enganchado el mono y se han ido las sillas para atrás», explicó Campanario, exponiendo el fallo que había sufrido.

María José Campanario realizando su primer reto en ‘El desafío’. (Atresmedia)

«Lo siento», se disculpó la concursante con todo el equipo. A continuación, y viendo lo triste que estaba su mujer, Jesulín de Ubrique irrumpió en plató para tratar de animar a María José Campanario. Nada más ver a su pareja, la odontóloga rompió a llorar desconsoladamente. Tras consolarla, el extorero sacó pecho del trabajo que Campanario había realizado.

Foto: María José Campanario. (Atresmedia)

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«Lo he pasado mal al verla, porque es una prueba muy difícil. Cuesta mucho trabajo mantener el equilibrio con este traje y, además, con fuego«, señaló Jesulín, expresando que le «sorprendió» que su mujer fuese capaz de superar «esta locura» en los ensayos: «Aunque cuando tenía que salir bien era hoy, pero para mí ha triunfado porque solo le faltaba una silla. Lo importante es que esta mujer no tiene límite«, sentenció De Ubrique, provocando que su mujer rompiese a llorar otra vez.

Anoche, María José Campanario se estrenó en la sexta temporada de El desafío con un reto que ya hizo su marido, Jesulín de Ubrique, cuando concursó en el formato de Antena 3. Y es que la odontóloga tuvo que subir hasta el techo haciendo equilibrio con una pila de sillas. Sin embargo, el equipo de El desafío añadió un grado de dificultad a esta prueba de vértigo: a mitad de reto, prendieron fuego a las sillas.