El edificio más grande del mundo es una fábrica de aviones que abarca 472 millones de pies cúbicos. Es tan grande como Disneyland París y está en Everette, en Washington  (Estados Unidos). Tal y como reza el diario británico Daily Express, es bautizada como Tesla Gigafactory, y desde su inauguración en 1967 se han construido más de 5.000 aviones en su interior.

Según los datos consultados por el medio de comunicación, la enorme instalación ocupa un área de casi 400.000 metros cuadrados. A modo de comparación, el parque Disneyland en Anaheim, California, abarca unos 350.000. 

De este modo, y como se explica, la fábrica se construyó originalmente porque el entonces presidente del país y el del consejo de administración de la empresa de aeronáutica Boeing, William M. Allen, reconoció la necesidad de un tipo completamente nuevo de fábrica para construir su revolucionaria 747. «El jumbo jet era unas dos veces y media más grande que los mayores aviones comerciales existentes en ese momento», reza la publicación.

En esta línea, los primeros edificios de Boeing en el lugar donde se asienta en este momento el imponente edificio se utilizaron para construir el icónico bombardero B-17 Flying Fortress durante la Segunda Guerra Mundial. El proyecto de construcción se completó en tiempo récord, poco más de un año, a un coste de más de 1.000 millones de dólares (850.000 millones de euros en la conversión actual), que era más de lo que Boeing realmente valía en ese momento, según la revista Airways, consultada por el diario británico.

Es destacable que la enorme instalación provocó que, mientras que los proyectos de construcción más pequeños podían tener uno o dos contenedores aparcados fuera, Boeing tuvo que mover 4 millones de yardas cúbicas de tierra para construir la planta, construyendo un ferrocarril dedicado para trasladar todo el material de desecho.