El veterano Novak Djokovic persiste a sus 38 años en la búsqueda de un 25º título de Grand Slam, pese a quedarse en blanco las dos temporadas anteriores. El experimentado Alexander Zverev sigue buscando abrir su cuenta de títulos ‘grandes’, a sus 28. Son en la actualidad los mejor colocados como rivales contra el duopolio inmisericorde de Carlos Alcaraz y Jannik Sinner.

Apuntaba a ser el tercer hombre el británico Jack Draper, pero una lesión en un brazo le ha apartado de la condición de amenaza desde el pasado Wimbledon. Aspirantes como Lorenzo Musetti, Ben Shelton, Alex de Miñaur, Felix Auger-Aliassime o Taylor Fritz, continuarán en la pelea.

Se espera con ilusión al más joven de los candidatos a entrometerse en la lucha directa entre Alcaraz y Sinner, que se han repartido a partes iguales los últimos ocho Grand Slams. A sus 19 años ha mostrado maneras en su salto desde el nº 1 mundial júnior al 29º ATP con que acabó 2025, ganando los títulos de Buenos Aires, sobre tierra batida, y Basilea, en indoor y pista dura.

El brasileño Joao Fonseca va más allá de este prometedor inicio profesional. Es un oponente de golpes definitivos, también un fenómeno de masas. Siempre hay aficionados ‘torciendo’ por él. Conecta con la grada, tiene un plus de espectacularidad a lo Alcaraz, aunque sea más máquina en el juego, más Sinner.

Sin embargo, Fonseca vive momentos complicados en este comienzo de 2026, marcados por la incertidumbre de una lesión que pone en jaque su carrera. Se agrava temporalmente sin avisar. Una dolencia en la espalda de nacimiento, que ya no pilla desarmado al tenista, decidido a lidiar con este problema.

«Nací con algo en la espalda y a veces está más tensa. Ya tuve una fractura por estrés hace cinco años, pero es algo que va a quedar en mi cuerpo, así que tengo que lidiar con ello. Simplemente estoy haciendo todo lo posible por recuperarme. Nos hicimos una resonancia magnética y no es nada grave, pero puede serlo, así que queremos estar al cien por cien para jugar», explicó en Adelaida tras darse de baja.

Se acerca el Open de Australia, «que es nuestro principal objetivo. Aunque todavía no hay una decisión tomada al respecto. Queremos jugar, creemos que va a ser posible. Nos estamos centrando en la recuperación, pero si no puede ser, espero volver más fuerte el próximo año», significó sobre el trabajo que está realizando con su equipo, con el que va desgranando diariamente las opciones de llegar sano a Melbourne, que acoge el primer Grand Slam de la temporada del 18 de enero al 1 de febrero. 

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En la campaña anterior, Fonseca aterrizó en las antípodas conquistando el Challenger de Canberra. A continuación superó la fase previa del Open de Australia, estrenándose en Grand Slam con victoria sobre el ruso Andrey Rublev. Cedió a continuación, en cinco sets, contra el italiano Lorenzo Sonego. Un estreno ilusionante, la esperanza de grandes logros si la cabeza y el físico acompañan. Alcaraz y Sinner le siguen atentos, no les pillará por sorpresa que se convierta en enemigo directo. Le están esperando.