El Gobierno y los partidos políticos de Groenlandia han reivindicado al unísono su soberanía territorial frente a la «falta de respeto» exhibida por Estados Unidos … y su presidente, Donald Trump, con sus constantes amenazas para hacerse con el control de la isla. «No queremos ser estadounidenses, no queremos ser daneses, queremos ser groenlandeses. El futuro de Groenlandia debe ser decidido por el pueblo groenlandés. Ningún otro país tiene derecho a interferir en este proceso» han expresado el primer ministro Jens Frederik Nielsen, como jefe del partido Demócrata, y los líderes del resto de formaciones políticas, incluso la oposición del partido Naleraq, con representación en el Inatsisartut, el Parlamento de Groenlandia.
Los partidos llaman en conjunto a una sesión de emergencia en la cámara para «asegurar un debate político responsable, ordenado y unido» en circunstancias «extraordinarias y graves» para «salvaguardar los derechos e intereses del pueblo groenlandés». «Una vez más, hacemos un llamado al diálogo basado en la diplomacia y los principios internacionales. Este es el camino correcto para los aliados y amigos», han añadido.
Las formaciones en el Gobierno de groenlandia son 4: Inuit Ataqatigiit (Comunidad Inuit), Siumut (Adelante), Naleraq (Punto de orientación), Demokraatit (Los Demócratas) y Atassut (Sentimiento de la Comunidad). El quinto partido con reprentación en la Cámara es Qulleq (formado en 2023 por antiguos miembros de Siumut y Naleraq), en la oposición.
«Por las buenas o por las malas»
Prácticamente al mismo tiempo, el presidente Trump garantizaba este viernes que su Administración hará «algo» con Groenlandia, ya sea «por las buenas» o «por las malas», en medio de las presiones para anexionarse el territorio autónomo de Dinamarca alegando motivos de seguridad nacional para su país.
La Casa Blanca ha dicho, sin excluir la opción militar, que el presidente reflexiona «activamente» sobre la opción de comprar la isla. El republicano recalcó que no permitirá que «Rusia o China ocupen Groenlandia». En una entrevista al New York Times el jueves, Trump reconoció que tendrá probablemente que elegir entre preservar la integridad de la OTAN y el control de ese territorio ártico.
«Ahora mismo vamos a hacer algo con Groenlandia, les guste o no. Porque si no lo hacemos, Rusia o China se apoderarán de Groenlandia y no vamos a tener a Rusia ni a China como vecinos. Me gustaría llegar a un acuerdo, ya saben, por las buenas, pero si no lo hacemos por las buenas, lo haremos por las malas», ha declarado durante una reunión con ejecutivos de compañías petroleras en la Casa Blanca.