Hace unos años, un paseo en bicicleta por la costa de Almería cambió la vida de Jorge Méndez. Tenía apenas diez años cuando pasó por unas pistas de tenis playa en el litoral veratense y, un día, decidió probar suerte. Aquella curiosidad lo llevó a seguir dando clases que han terminado marcando el rumbo de su vida deportiva. Hoy, siete años más tarde, su palmarés ya incluye medallas a nivel nacional, podios a nivel europeos y la experiencia de dos mundiales con la reciente medalla de bronce conseguida en Brasil.

Un logro que, como él mismo reconoce, “se siente diferente porque es con la selección, representando a tu país y es un orgullo muy grande”. A pesar de la importancia de la medalla, su importancia fue llegando poco a poco. “Los primeros días no la asimilas tanto, luego ya ves los vídeos, hablas con tu familiar y te vas dando cuenta de que es algo importante” relata el joven.

Eso sí, la experiencia en Brasil dejó momentos difíciles de olvidar y también alguna que otra anécdota curiosa. “Allí si dormimos con el trofeo, pero para las fotos. Eso luego ya no es verdad” comenta entre risas.

Compitiendo lesionado

Más allá de lo anecdótico, el mérito de este bronce es doble, ya que Jorge compitió arrastrando una lesión grave tras romperse la clavícula semanas antes de la cita. “La fase de grupos no la jugué, estuve los primeros días reservándome y entrenando a ver cómo me sentía” explica Méndez. Sin embargo, con la llegada de las fases decisivas todo cambia: “A partir de cuartos de final entré. Me dolía, pero como es un mundial con las ganas todo se va”.

El veratense, Jorge Méndez, bronce mundial junior.LA VOZ

El camino tampoco fue sencillo, especialmente tras caer en unas semifinales muy duras contra los que finalmente se proclamarían campeones. Pese a ello, “siempre vas con la mentalidad de llevarte el título y este año podríamos haber ganado pero nos tocaron las semis duras. Si das el cien por cien, pase lo que pase estás orgulloso” afirma.

Así, la medalla de bronce conseguida en Brasil hace apenas unas semanas, se suma así a un recorrido que comenzó casi por casualidad y que se ha ido construyendo poco a poco. Jorge sigue entrenando en el mismo club donde dio sus primeros pasos aunque su realidad competitiva ha cambiado. “Sigo yendo al mismo club, lo único que son torneos diferentes” apunta.

De jugar por diversión ha pasado a un calendario más exigente. “Antes jugaba tres o cuatro torneos, ahora tienes que hacer un número de torneos al año para intentar subir, además del Campeonato de España” detalla Méndez.

Con el último Mundial ya en casa, el joven no pierde de vista los próximos retos. “Ahora toca recuperarme bien, empezar a entrenar otra vez y ya el Campeonato de España Junior” señala.