La princesa Tatiana Radziwill era como una hermana para la reina Sofía. Primas segundas y, por encima de todo, inseparables amigas, su muerte a los 86 años el pasado 19 de diciembre supuso un duro golpe para la madre de Felipe VI, que este sábado le ha dicho adiós en la misa funeral celebrada en la iglesia de Santo Tomás de Aquino de París. Doña Sofía ha viajado a la capital francesa arropada por sus hijos, el rey Felipe, y las infantas Elena y Cristina. La imagen de los tres es muy poco habitual, pero hoy el dolor se ha impuesto a las normas no escritas de la Casa Real, y los tres hermanos se han reunido entorno a su madre en un acto privado, fuera de la agenda oficial de la familia real.

En un vídeo publicado por la revista francesa Point de Vue, puede verse a la reina vestida de negro con una blusa y un chal blanco saliendo del templo del brazo de don Felipe y algo más atrás a las infantas Elena y Cristina. También, a Ana María de Grecia acompañada por dos de sus hijos, los príncipes Pablo y Alexia. El día es, además, especialmente difícil para ellos porque hoy se cumple el tercer aniversario de la muerte del hermano de la reina Sofía y marido y padre de los royals helenos, el rey Constantino fallecido a los 82 años.

Tras el funeral, ellos, junto al resto de personas que han despedido a la difunta princesa han acompañado a su viudo, Jean Fruchaud, y sus hijos, Fabiola y Alexis, en la recepción que han ofrecido en el hotel Lutettia.