Una casa estilo japandi transmite una sensación de equilibrio y serenidad al combinar de manera sutil la calidez de los tonos neutros con la nobleza de los materiales naturales
Esta fusión entre la estética japonesa y el diseño escandinavo da como resultado espacios modernos, funcionales y atemporales, donde la simplicidad, la luz y la armonía visual crean un ambiente acogedor y sofisticado que eleva el carácter del entorno.
Diseñar una vivienda es como trabajar con un lienzo en blanco: infinitas posibilidades a considerar. En Zephyr, una casa estilo japandi de Hyderabad de 280 metros cuadrados se despliega como una suave brisa, haciendo honor a su nombre. Diseñada por la arquitecta Nilasha, de su estudio homónimo, la residencia es una exploración táctil de texturas, tonos y materiales.

El pasillo de entrada da la bienvenida a los huéspedes a una casa basada en el tacto, las texturas naturales y la calidez.
Talib Chitalwala
Diseñado a medida para una pareja joven, el espacio adopta una paleta discreta de blancos y beiges suaves que resalta sus texturas en capas. “Nuestros clientes soñaban con una estética escandinava, donde se defendiera el minimalismo y la casa se basara en materiales naturales de origen local”, dice Nilasha. “Al combinar estas sensibilidades, logramos una interpretación única de la vida india moderna, arraigada en la serenidad funcional”. La madera, la arenisca, el yeso de cal, el mimbre y el lino definen la identidad visual y material de la casa.

La sala marca la pauta para el resto de la casa, dando prioridad a la comodidad y a una paleta de colores relajante.
Talib Chitalwala