La luz de Philippe Junot, primer marido de Carolina de Mónaco se apagó este jueves a los 85 años en Madrid, donde vivía junto a su hija mediana, Isabelle Junot. La encargada de anunciar el deceso fue su primogénita, Victoria Junot, quién publicó un texto en sus redes sociales. Pero no solo eso. Unas horas después, compartió un álbum de imágenes en el que se ve varias instántaneas de su padre con Nina Wendelboe-Larsen, su segunda esposa y con quien mantuvo una buena relación pese a haber tomado caminos por separado a finales de los años noventa. En sí, fue un homenaje a el tándem que formaron juntos como progenitores pese a no estar juntos.
Pero no fue la única. Isabelle Junot también quiso despedir a su padre con una carta abierta que dejaba claro hasta que punto la relación de ambos fue estrecha y cómplice. En el escrito, la joven habla de “una vida llena de aventuras y recuerdos inolvidables” y describe a Philippe Junot como un hombre que se fue «en paz» y «rodeado de amor y su familia»https://www.vanitatis.elconfidencial.com/famosos/2026-01-11/mensaje-nina-muerte-philippe-junot-divorcio_4281779/.»Mi amado papá. Qué vida viviste y qué vida nos diste», añadió. Y, como su hermana, quiso destacar la figura de su madre Nina Wendelboe-Larsen para resumir una etapa decisiva con pocas palabras, pero con un gran significado: «Unidos hasta el final«.
Philippe Junot y Nina Wendelboe-Larsen. (Instagram / @victoriajunot)
Además, Isabelle Junot construyó este escreto a partir de esos detalles cotidianos que ahora, tras el deceso de Philippe, adquieren otro peso: el humor compartido, los gestos y las escenas que permanecen en su memoria. «No hay palabras para describir el hueco que nos deja ni cuánto lo vamos a echar de menos», admitió antes de explicar que seguirán «riéndose al recordar todo lo vivido juntos y disfrutando de la vida, tal y como nos enseñó con su ejemplo». También aprovechó para transmitir la gratitud de haber compartido su vida con él: «Qué privilegio haberte tenido todos estos años. Y qué suerte haberte tenido como papá«.
Philippe Junot y Nina Wendelboe-Larsen. (Instagram / @victoriajunot)
Como era de esperar, las publicaciones de las hermanas se inundaron de mensajes de afecto. Aunque, entre todos, hubo uno que cobró especial importancia. Nina Wendelboe-Larsen quiso dejar constancia de la relación que mantuvieron pese a su separación. Muy en consonancia con las palabras de sus dos vástagos: «Qué fotos tan hermosas. Es lindo recordar cada momento en las fotos publicadas»https://www.vanitatis.elconfidencial.com/famosos/2026-01-11/mensaje-nina-muerte-philippe-junot-divorcio_4281779/.»Creamos una familia maravillosa con los mejores imaginables», añadió. También recordó que su divorcio fue «amistoso» y que, con el paso del tiempo, teminó siendo «un mejor amigo»https://www.vanitatis.elconfidencial.com/famosos/2026-01-11/mensaje-nina-muerte-philippe-junot-divorcio_4281779/.»Lo hizo bien en esta vida. Lo extrañaré», concluyó.
Tras su divorcio de Carolina de Mónaco, Philippe Junot se casó con Nina Wendelboe-Larsen en una ceremonia discreta en Dinamarca y una segunda celebración, una semana después, en el Marbella Club, ya con amigos de la jet set de la época. De su matrimonio nacieron Victoria, Isabelle y Alexis. Y aunque la pareja se separó a finales de los noventa, nunca rompieron del todo su vínculo y mantuvieron una relación cordial, compartiendo momentos familiares clave y conservando una cercanía que quedó patente en el apoyo y los cuidados que ella le brindó a Junot en sus últimos meses.
La luz de Philippe Junot, primer marido de Carolina de Mónaco se apagó este jueves a los 85 años en Madrid, donde vivía junto a su hija mediana, Isabelle Junot. La encargada de anunciar el deceso fue su primogénita, Victoria Junot, quién publicó un texto en sus redes sociales. Pero no solo eso. Unas horas después, compartió un álbum de imágenes en el que se ve varias instántaneas de su padre con Nina Wendelboe-Larsen, su segunda esposa y con quien mantuvo una buena relación pese a haber tomado caminos por separado a finales de los años noventa. En sí, fue un homenaje a el tándem que formaron juntos como progenitores pese a no estar juntos.