Manu Sánchez conoce y reconoce cada rincón del Gran Teatro Falla hasta con los ojos cerrados -«he tenido la suerte de entrar aquí por muchos motivos, con las obras de teatro que programamos, para contar el Carnaval, para acompañar a alguna agrupación haciendo algún cameo…»-; sin embargo este domingo 11 de enero, cuando ha cruzado las puertas del coliseo de la plaza Fragela, venía con la compaña de «unos nervios especiales». Los nervios de aquel «que entra por primera vez en el Falla», asegura. Y es que Manu Sánchez, cómico, presentador y uno de los mejores defensores del sentir andaluz ha entrado en la primera sesión de preliminar del COAC 2026 como pregonero del Carnaval de Cádiz del presente año.

«Tengo una ilusión muy bonita, una responsabilidad grande y estoy especialmente nervioso, hoy, que no tengo que hacer nada más que mirar, escuchar y disfrutar de las coplas. Así que los nervios especiales, a esta edad, a los 40, todavía hay tiempo y hueco para nervios nuevos y muy bonitos», explica con una sonrisa que le inunda hasta los ojos y que le sirve de aval para el compromiso que adquiere en la conversación con Diario de Cádiz: «Quiero ser un pregonero presente».

«Tengo la suerte de que tenía bloqueadas las fechas de semifinal y Final porque yo las presento en Canal Sur, así que esas no me las pierdo seguro y, después, desde que sé que soy pregonero, hemos bloqueado todas las fechas que no teníamos ya compromisos teatrales que no podíamos echar atrás y programa de tele, que los grabamos normalmente los miércoles. Así que estamos intentando hacer piruetas para hacer compatible la agenda porque yo quiero ser un pregonero presente. Sé que el Carnaval agradece, de alguna manera, que el pregonero tome como parte de su responsabilidad acompañar a las agrupaciones así que yo, que ya yo soy jartible todos los años, este año, todavía más», asevera el vocero oficial del Carnaval 2026 que espera también pasarse «por los locales de ensayo, por la cantera y disfrutar de las puertas que se te abren siendo pregonero, que te dejan colarte hasta la cocina y meter las narices en sitios que merece la pena disfrutar desde muy cerquita», se ilusiona.

De hecho, algunas de esas experiencias las compartirá con los seguidores de sus redes donde ya ha presentado un Génesis «tan bíblico como carnavalero» que se nos antoja como el primer capítulo de un contenido diario que se extenderá hasta la quema del Dios Momo. «Otro día compartiré a lo mejor una copla a recomendar, o explicar dónde estoy o si he pasado por algún local de ensayo, si he compartido algunos momentos carnavaleros en este año como pregonero o en años anteriores con protagonistas de nuestras fiestas que tengo la suerte de contar entre mis amigos… La idea es ir haciendo publicaciones para ir alimentando las expectativas y para ejercer un poquito de lo que creo que es la función del pregonero, que es contar, divulgar, comunicar lo que es la fiesta, ser su altavoz. Voy a intentar estar a la altura»,

Un pregón de un enamorado el Día de los Enamorados: «Me he probado los dodotis de Cupido y no estoy bonito»

La prueba de fuego será en la plaza de San Antonio el 14 de febrero, que a nadie se le escapa que es el Día de los Enamorados. Eso sí, Manu Sánchez se apresura a eliminar cualquier sospecha de obviedad: «Me he probado los dodotis de Cupido y tengo que deciros que no estoy bonito, ¿gracioso?, puede, ¿pa echarme?, también. Así que lo he descartado y le hemos dado una vuelta».

Con todo reconoce que «la casualidad es preciosa». «Muchas personas tienen el tremendo honor de contar a Cádiz como su madre, pero yo tengo también otra suerte, que es la de los que contamos a Cádiz como nuestra enamorada. Son amores distintos, son amores diferentes, son amores incluso creo que envidiables. Lo que espero es que mi amor sea correspondido», anhela el pregonero que sí, claro que hará una mención al bonito capricho del destino «pero no quería que el calendario me eligiera el tipo del pregón».

Un pregón que «no está cerrado» porque Manu Sánchez quiere estar abierto a la actualidad de lo que ocurrirá dentro de este teatro y fuera de él. «Aunque me gustaría decirte que lo tengo ya impreso y encuadernado, que el Carmelo me ha puesto ya un gusanillo y un plastiquito, pero es verdad que lo que quiero tener es un pregón vivo. Sí está la estructura clara desde hace tiempo, sabemos en qué lo vamos a sustentar, pero queda todo un Concuro por delante y ahí fuera también está la cosa tan calentita que no sé si de aquí al pregón vamos a pertenecer a Groenlandia, a Puerto Rico, si nos van a conquistar o si vamos a conquistar nosotros… Quiero seguir incorporando cosas para que el pregón, igual que agradecemos eso en los repertorios, también sepa fresco el 14 de febrero», promete a la vez que también confiesa que «todavía» está negociando, «como en los clubes de fútbol», algunas colaboraciones.

Así, aunque sin desvelar ni la bajera, Manu Sánchez sí adelanta que se rodeará «de amigos», que será un pregón «todo lo gaditano que sea capaz de hacerlo», «lo más carnavalero posible» y «una declaración de amor absoluta» a Cádiz y a su Carnaval.

¿Su primer pregón del Carnaval de Cádiz?

Desde luego, el comunicador no es nuevo en estas briegas. Y es que Manu Sánchez ha arrimado su talento y su lápiz a no pocas proclamas oficiales de nuestro Carnaval. «He tenido la suerte de que han querido contar conmigo algunos pregoneros y pregoneras», reconoce con modestia el comunicador que apareció «en un trocito en el pregón de Sabina» y el año pasado «como revisor de ese tren de los sueños de Antoñito Molina», además de ponerse al servicio de parte de la escritura del pregón de Niña Pastori que acometió en el Bicentenario («lo disfruté muchísimo porque lo viví muy cerquita con María») y el de India Martínez en aquel pregón de verano del complicado Carnaval pospandémico, «pero que su vez fue un Carnaval y un pregón muy especial».

Ahora la tarea es bien diferente porque, «aunque es un privilegio que cuando muchos otros pregoneros y pregoneras piensan en quién puede poner alguna letra, algún guiñito o ayuda se acuerden de uno», esta vez «toca al más difícil». «Escribir para otra persona es un ejercicio de generosidad pero es ella la que te guía y marca el camino y tú lo que ordenas es un poquito las ideas; pero ahora me toca a mí contarme, escucharme«.

Y no quiere que se le olvide nada, ni nadie, por eso son «dos mil quinientos cincuenta» pregones los que ha escrito en su cabeza, «desbordada de amor por Cádiz». «Pero me tengo que quedar sólo con un pregón de entre todos los que están encima de la mesa, quedarme solo con uno que aparecerá en algún momento y diré es el pregón del 2026 y ya sólo me quedará soltarlo en San Antonio y a esperar a que Cádiz crea que estoy a la altura. Yo, de todas formas, he estado ya en San Antonio viendo vías de evacuación por si tengo que salir corriendo, no vaya a ser que me quieran dar sardinetas y cosquillas», se despide.