Ultimátum. Ese es el sentir general que existe dentro de la zona noble de Mediaset ante la crisis sin precedentes que vive el grupo televisivo en los últimos tiempos. El dueño de Telecinco y Cuatro ha visto cómo el mes de diciembre ha terminado por destapar los graves problemas que arrastra desde hace varios años. Las malas vibraciones en la cúpula se producen, además, con un casi recién estrenado director de contenidos, que busca dar un giro radical a la situación.

Atrás quedan los datos de audiencia en los que Mediaset era indiscutible. Mañana, tarde o noche. La dirección tenía muy definida su estrategia y su público era más que fiel, con audiencias medias del 17%. Ahora, la situación es otra y fuentes del sector detallan que “el nerviosismo se ha apoderado del grupo”.

Los datos no son para menos. Telecinco ha tenido que lidiar con los momentos más complicados de su historia en términos de audiencia. La cadena, que ha sido la cabeza visible de Mediaset, terminó el mes con registros significativamente bajos en comparación con sus propios promedios y con la competencia, marcando lo que algunos analistas han descrito como su peor diciembre histórico en cuota de pantalla.

La caída fue palpable tanto en el consumo general como en el prime time, con varios de sus programas estrella lejos de los registros que solían consolidar a Telecinco como referente del entretenimiento familiar. Este retroceso coincidió, además, con el dominio de otras cadenas rivales, reflejando un cambio en los hábitos de los espectadores y en la oferta televisiva en abierto al cierre de 2025.

La grave situación de la cadena ha sido parcialmente maquillada por los datos de Cuatro. Los buenos resultados de programas como Todo es mentira, Horizonte o Cuarto Milenio han evitado que Mediaset cierre el año con cifras aún peores. La cadena logró superar en cuota de pantalla a su competidor directo en el total día —un logro relevante para un canal que en meses anteriores había estado estancado en cifras discretas— y consolidó avances sólidos en varias franjas horarias, como prime time, sobremesa y target comercial.

El ejemplo más gráfico de la crisis que arrastra Mediaset fue el día en el que Telecinco llegó a marcar un 0% de audiencia. Todo tiene un contexto, sí, pero refleja a la perfección la delicada situación del grupo. Este hecho se produjo durante la madrugada del 28 de diciembre, con el programa Miramimúsica. Es importante matizar que este “0% técnico” no significa que la cadena quedara sin espectadores de forma absoluta, sino que en determinadas franjas muy concretas y con audímetros específicos no se registró audiencia suficiente para generar un porcentaje distinto de cero.

Movimientos a la desesperada

Y es que Mediaset tiene poco a lo que aferrarse. En Telecinco apenas funciona La isla de las tentaciones y los programas anteriormente mencionados. La falta de claridad en su estrategia se evidenció, una vez más, en la cobertura del arresto de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, donde apenas se produjeron informaciones especiales ni una programación diferenciada. Un hecho que, de nuevo, volvió a condenar al grupo.

Pero antes de lo sucedido en el país latinoamericano, desde la dirección de programación ya se había trazado un plan para el mes de enero. En concreto, en Cuatro, Horizonte, de Iker Jiménez, se traslada al access prime time de lunes a miércoles para reforzar la franja frente a competidores como El Hormiguero, mientras que First Dates pasa a Telecinco en días laborables. Además, el grupo prepara el relanzamiento de formatos emblemáticos, como Gran Hermano VIP, con el objetivo de recuperar espectadores en la noche y equilibrar su parrilla diaria con contenidos de mayor tracción.

Un cambio en la dirección

Antes de llegar a esta situación, Mediaset España decidió poner remedio con un cambio en la dirección de contenidos, en busca de revertir los pobres datos que arrastra desde hace tiempo. Para ello, se pensó en Alberto Carullo para sustituir a Manuel Villanueva, uno de los hombres más reconocidos de la parrilla televisiva en España.

Su valía está fuera de toda duda y fue capaz de impulsar formatos como Los Serrano, Supervivientes, Aída u Operación Triunfo. El fichaje se produjo en octubre, pero Mediaset no ha conseguido remontar y fuentes del sector apuntan a que este mes de enero será “crucial” para la confianza del consejo de administración en su figura.