El Real Madrid encajó este domingo su quinta derrota de la temporada. El Barça se unió a Atlético, Liverpool, Celta y Manchester City como verdugo de los merengues. Xabi Alonso perdió su segundo título en juego, tras caer eliminado en el pasado Mundial de Clubs. La Supercopa también le resultó esquiva al tolosarra en una final con la presencia testimonial de Kylian Mbappé, que se pegó un palizón de viaje desde Madrid a Arabia Saudí para jugar apenas 20 minutos de nulo protagonismo al no encontrarse al cien por cien. Su castigada rodilla izquierda no invitaba a riesgos innecesarios -ya se había perdido la ‘semi’ contra el Atleti– y no pudo convertirse en la ‘esperanza blanca’ a la que se aferraba el madridismo. 

En el campo, el triunfo sonrió al Barcelona, aunque hubo ‘empate’ en cuanto a número de aficionados de uno y otro equipo en las abarrotadas gradas del imponente Estadio Ciudad Deportiva del Rey Abdalá (en inglés King Abdullah Sports City), conocido como Alinma Stadium por motivos de patrocinio y también llamado ‘La Joya Brillante’. Como no podía ser de otra forma, la puesta en escena en los prolegómenos en el recinto más vanguardista de Arabia Saudí fue deslumbrante, en un mayestático espectáculo de luces y colores, con drones dibujando en el cielo de Jeddah la silueta del trofeo de la Supercopa, cañones a modo de lanzallamas, miles de linternas encendidas de los móviles de los espectadores, fuegos artificiales e imágenes proyectadas sobre césped con los lemas ‘Visca el Barça’ y ‘Hala Madrid’ y los escudos de ambos clubs.

Los blancos acumularon mucha gente por detrás del balón ante un Barcelona muy dominante. El entramado ultradefensivo de Xabi Alonso, con el plan de estorbar al rival, se derrumbó como un castillo de naipes en el minuto 36, cuando Raphinha, el futbolista azulgrana al que más admira Florentino Pérez, batió a Courtois ante la impotente mirada de Tchouaméni, incrustado en una zaga que se abrió más de la cuenta.

Tres goles para la historia en el añadido

Con el Real Madrid a merced del Barça emergió la figura del cuestionado Vinicius, en una prolongación de locura en la primera mitad, para devolver las tablas al marcador en el 46’07» con un golazo tras una jugada ‘maradoniana’. El brasileño, que celebró su diana con mucha rabia, puso fin a una sequía de 16 partidos sin marcar, pero poco le duró la alegría porque el incombustible Lewandowski, histórica ‘bestia negra’ merengue, volvió a poner en ventaja a los azulgrana en el 48’25» con un sutil toque de balón por encima de Courtois

Sin embargo, justo antes del paso por los vestuarios, el Madrid volvió a empatar en el 50’39», gracias al oportunismo del canterano Gonzalo García, que recogió con astucia un balón que escupió la madera tras un testarazo de Huijsen. Por primera vez en toda la historia de los Clásicos se marcaron tres goles en el tiempo añadido de una misma mitad, informó ‘MisterChip’ en su cuenta de ‘X’.

Con las espadas en todo lo alto y varios jugadores de ambos equipos empezando a darse ‘sablazos’ ante un sobrepasado Munuera Montero, Mbappé saltó a calentar en los inicios de la segunda mitad, lo que desató un sonoro rugido entre la afición merengue, deseosa de ver a su megacrack en el terreno de juego, aunque también jalearon con fuerza los paradones de ‘San Courtois’, que nada pudo hacer para evitar el afortunado 3-2 de Raphinha con un disparo en el 73′ que desvió a Asencio y despistó al gigante belga. 

Lee también

La última pausa de hidratación en el minuto 75 la aprovechó Xabi Alonso para dar instrucciones a un Mbappé que entró por Gonzalo García. Por fin apareció la estrella que habían reclamado con insistencia durante el partido los seguidores madridistas en un estadio que congregó a algo más de 60.000 espectadores. 

El astro francés prácticamente no tocó bola, aunque provocó la expulsión de Frenkie de Jong y sirvió un balón a Asencio en el 97′ que el central no supo materializar en un remate de cabeza tras otra ocasión de oro que había malogrado Carreras segundos antes. Fue la última de un Real Madrid que sufrió un duro revés en Jeddah y que volvió a demostrar que no tiene un plan de equipo. La próxima escala de los de Xabi Alonso será el próximo miércoles 14 de enero ante el Albacete el Carlos Belmonte, en los octavos de final de la Copa del Rey.