Elastica es una de esas bandas que no necesitan presentación para cualquier amante del rock alternativo de los 90. Surgida en Londres en 1992, se convirtió en una referencia inmediata del britpop y del indie de la década gracias a un sonido directo, guitarrero y repleto de actitud punk y new wave.
Fue fundada por Justine Frischmann y Justin Welch (tras dejar Suede), y completada por Donna Matthews y Annie Holland, formando un cuarteto que irrumpió con fuerza en la escena musical británica.
Su primer sencillo, Stutter (1993), preparó el terreno, pero fue su álbum homónimo de 1995 el que consagró a Elastica: editado en marzo de ese año, elastica debutó en el número uno de las listas británicas, convirtiéndose en el disco debut que más rápido se vendió en el Reino Unido hasta ese momento, incluso por delante del Definitely Maybe de Oasis. Canciones como Connection o Line Up no solo fueron éxitos locales, sino que también llegaron a sonar con fuerza en el resto de Europa y en EE. UU.
La recepción fue extraordinaria: éxito en ventas, nominación al Mercury Prize y presencia constante en festivales y radio. No obstante, la historia de la banda tras ese estallido inicial fue turbulenta. La intensa gira y las presiones internas terminaron pasando factura: Annie Holland abandonó temporalmente la banda el año del lanzamiento, cansada del ritmo de conciertos y de una lesión por esfuerzo repetitivo, lo que marcó el inicio de una serie de problemas en la formación.
A pesar de las expectativas, su segundo álbum, The Menace, no cumplió con la misma energía arrolladora del debut. Después de años de cambios internos, luchas creativas y una escena musical británica que ya empezaba a mirar más allá del britpop, Elastica lanzó este disco en 2000 con una repercusión comercial y crítica mucho más discreta. El álbum llegó al puesto 24 en las listas del Reino Unido, pero no logró revitalizar la carrera del grupo. Pocos meses después, en 2001, la banda se disolvió de manera amistosa tras casi una década de contrastes artísticos.
La caída de Elastica no significó el final creativo para todos sus miembros, aunque sí marcó el cierre de un capítulo. Su líder, Justine Frischmann, se retiró de la música después de la separación. Tras vivir un período complicado personal y profesional, se trasladó a Estados Unidos, donde estudió arte y desarrolló una carrera como pintora abstracta, mostrando en galerías su trabajo que, a menudo, refleja una estética arquitectónica y contemplativa muy distinta del punk afilado de Elastica.
En los últimos años, el legado de Elastica ha tenido pequeños resurgimientos de atención. En 2025 se celebró el 30º aniversario de su álbum debut con ediciones especiales en vinilo y reediciones que recuerdan la importancia histórica del grupo dentro del britpop.
Aunque la banda no volvió a grabar ni reunirse de forma oficial tras su separación, su influencia pervive en el imaginario del rock británico de los 90 y en la memoria de quienes vivieron de cerca aquel momento en que cuatro londinenses combinaron con éxito la urgencia punk con melodías pop inolvidables.