La televisión vivió este domingo, 11 de enero, uno de esos momentos que trascienden el puro entretenimiento:. Richard Pena, inconfundible voz en off de First Dates y colaborador habitual de Fiesta, regresó a la pequeña pantalla tras permanecer mes y medio alejado de los focos por un motivo tan inesperado como grave: un infarto que sufrió la madrugada del pasado 24 de noviembre y que estuvo a punto de cambiarlo todo.

Su reaparición en el programa vespertino de Telecinco estuvo cargada de emoción desde el primer segundo. Nada más pisar el plató, Pena se fundió en un abrazo con Emma García, visiblemente afectada por el relato que estaba a punto de escuchar. El colaborador no pudo contener las lágrimas, consciente de que volvía no solo a su casa televisiva, sino también a una rutina que había estado a punto de perder.

“He estado un mes ausente de Fiesta y First Dates porque la madrugada del 24 de noviembre me dio un infarto”, explicó con serenidad, aunque sin ocultar el impacto que aún le provoca revivir aquellos momentos. Un episodio que llegó sin avisar y que, como él mismo reconoció, confundió inicialmente con un fuerte ataque de ansiedad: “Era algo que no esperaba… Los síntomas son los mismos”.

El actor de doblaje relató con detalle cómo, tras salir del gimnasio, comenzó a notar un ardor intenso en el pecho. “Lo defino como si me hubieran puesto dos mecheros en los pectorales”, contó, describiendo una sensación que fue a más y que, pese a todo, no interpretó como una señal de alarma inmediata. Incluso llegó a pensar que se trataba de una sugestión, hasta que su cuerpo dijo basta.

Emma García y Richard Pena, en ‘Fiesta’. (Telecinco)

Los mareos, los sudores fríos y el dolor abdominal marcaron el punto de inflexión. “Me fui directo al baño… y me desperté tirado en las escaleras”, confesó, dejando al plató en silencio. A partir de ahí, un trayecto casi heroico hasta el centro de salud más cercano, con paradas constantes por el dolor, desembocó en un diagnóstico claro tras un electrocardiograma: había sufrido un infarto “de manual”.

La parte más esperanzadora llegó después. Pena explicó que la situación fue rápida: “Ha sido más una batalla psicológica que física porque yo luego en casa me encontraba bien. Lo que tenía era una arteria obstruida, se desobstruyó rápido y, gracias a Dios, el corazón está al cien por cien de su capacidad. No hubo ningún tipo de daño”. Un desenlace positivo que no resta dureza a una experiencia que, como él mismo reconoció, le ha cambiado la forma de mirar la vida.

“La vida es una sola, hoy estamos y mañana no”, reflexionó ante la atenta mirada de Emma García y del público. Un mensaje que resume el aprendizaje que extrae de este susto vital y que ahora quiere aplicar en su día a día: “Disfruta del momento, diviértete”. Pese a vivir solo, Richard quiso subrayar el apoyo recibido durante estas semanas: amigos, compañeros y afectos han pasado por su casa, recordándole que, incluso en la distancia de la convalecencia, no ha estado solo.

Su regreso a televisión no es solo la vuelta de una de las voces más reconocibles de Mediaset, sino también el testimonio de alguien que ha vivido de cerca la fragilidad de lo cotidiano. Un relato sincero, sin dramatismos innecesarios, que convirtió Fiesta en algo más que un programa de tarde: en un espacio de reflexión sobre la vida, la salud y la importancia de no dar nada por sentado.

La televisión vivió este domingo, 11 de enero, uno de esos momentos que trascienden el puro entretenimiento:. Richard Pena, inconfundible voz en off de First Dates y colaborador habitual de Fiesta, regresó a la pequeña pantalla tras permanecer mes y medio alejado de los focos por un motivo tan inesperado como grave: un infarto que sufrió la madrugada del pasado 24 de noviembre y que estuvo a punto de cambiarlo todo.