Concluida la Supercopa de España hay varias cuestiones arbitrales a considerar en el torneo de Arabia Saudí. La primera y más importante es que no ha habido una sola revisión de VAR en ninguno de los tres encuentros: ni en las dos semifinalistas como tampoco en la final de ayer domingo. Ni Isidro Díaz de Mera en el choque entre el Barcelona y el Athletic Club de Bilbao, Mateo Busquets en el derbi madrileño del jueves y tampoco anoche Munuera Montero han acudido al monitor a revisar una acción. 

Ni siquiera anoche, cuando Munuera Montero expulsó con roja directa a Frenkie De Jong en la entrada a Kylian Mbappé. Esto ratifica la consigna dada por el CTA que debe prevalecer las decisiones del árbitro de campo y que el grado de intervención desde el VAR debe ser el mínimo.

Otro dato muy importante tiene que ver con las tarjetas amarillas. Apenas se han mostrado ocho tarjetas en los tres encuentros, lo que supone una media de 2,6 por partido en cerca de 300 minutos. Pero teniendo en cuenta que Isidro Díaz de Mera no mostró una sola tarjeta el pasado miércoles en la semifinal entre FC Barcelona y Athletic Club de Bilbao. Apenas dos tuvo que mostrar Mateo Busquets Ferrer en la segunda semifinal entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid y fue en el encontronazo entre Simeone y Vinicius con el cambio del brasileño en los instantes finales de partido.

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Las seis restantes, el 75% del total, se produjeron en la final. Tres fueron para el FC Barcelona, una de ellas al segundo técnico azulgrana, y las tres restantes al Real Madrid. Por último, está la roja directa a Frankie De Jong, la única expulsión del torneo, que implica apenas el 0,33 en esta faceta. Expulsión que el neerlandés del Barça tendrá que cumplir en el duelo copero de esta semana ante el Racing de Santander.