«Ha llegado el momento, me retiro del tenis. Es un momento que sabes que llegará algún día, pero por alguna razón nunca te sientes preparado. Estoy más preparado que nunca». Así anunció Milos Raonic, en sus redes sociales,  su decisión de colgar la raqueta. 

​El tenista canadiense no había jugado partido alguno desde que cayera en primera ronda en los Juegos Olímpicos de París. Con ochos títulos ATP en su palmarés, el finalista de Wimbledon en 2016 se despedi agradecido por lo que ha podido vivir durante su carrera en activo: «El tenis ha sido mi pasión y mi obsesión durante la mayor parte de mi vida. He sido la persona más afortunada por haber podido vivir y cumplir mis sueños. Pude presentarme cada día y concentrarme en mejorar, ver dónde me llevaría eso, y jugar a un juego que descubrí a los 8 años por pura suerte. De alguna manera, esto se convirtió en mi obsesión y mi infancia, y luego en mi profesión y mi vida».

Nacido en la actual Montenegro, se mudó a Canadá a los tres años. Ganó su primer título ATP en el Torneo de San José en 2011. Su último trofeo lo levantó en Brisbane en 2016. Llegó a la final de cuatro Masters 1000 (Canadá 2013, París 2014, Indian Wells 2016 y Cincinnati 2020) y se encaramó al tercer puesto del ranking mundial en 2016. 


​»Hay muchísima vida por delante, y estoy tan motivado y con tantas ganas como en 2011, cuando empecé en el circuito. Pondré el mismo esfuerzo e intensidad en lo que viene. Si logro alcanzar la misma excelencia que con el tenis, intentando ser mejor cada día, veremos dónde me lleva», acaba Raonic.