No hay consenso sobre las esculturas gigantes del Puerto de Málaga. Mientras instituciones como el Ateneo, La Económica y la Malagueña de Ciencias se suman … al rechazo de la Academia de San Telmo, surgen en la calle voces a favor del Neptuno y la Venus cedidas por el artista Ginés Serrán. La encuesta abierta hace 24 horas por SUR refleja esa división: hay empate técnico entre el ‘sí’ y el ‘no’. De la misma manera, los comentarios a las noticias publicadas por este periódico se reparten a partes iguales entre la adhesión y la crítica. El debate está servido.
La Academia de Bellas Artes de San Telmo, el Ateneo de Málaga, la Academia Malagueña de Ciencias, el Instituto de Estudios Urbanos y Sociales y la Sociedad Económica de Amigos del País anuncian para mañana miércoles una declaración institucional conjunta para impedir la instalación del conjunto escultórico y movilizar a los malagueños. Será en la sede del Ateneo de Málaga, que hoy ha hecho pública su oposición a unas figuras que «no representan la identidad cultural de la ciudad».
Además de «cuestionar su estética», cree el Ateneo que el conjunto escultórico «impone mucho ruido visual y rompe el entorno urbano y paisajístico en un espacio especialmente sensible desde el punto de vista patrimonial». La institución cultural que preside Miguel Tello pide «estudio y reflexión» por parte de las distintas administraciones y cree necesario consultar «a voces y colectivos autorizados y expertos en la materia». No obstante, cabe recordar que incluso dentro de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo hay cierta división: algunos académicos comentan ‘off the record’ que no han sido consultados sobre el comunicado que abrió esta polémica, donde se calificaban las esculturas de «desmesuradas» y «propias del universo Marvel».
Personas vinculadas al mundo de la cultura y la arquitectura abren una recogida de firmas online para detener la instalación
Paralelamente, en change.org, personas vinculadas al mundo de la cultura y la arquitectura han abierto una firma que pide detener la instalación y que se mueve de forma activa entre grupos de whatsapp. En menos de 24 horas, superan las 600 firmas. Hablan de un «tamaño colosal» y de una monumentalidad «ampulosa y anacrónica». En opinión de los impulsores, las obras incumplen la exigencia de ser «dignos testimonios de la cultura de su tiempo y no sonrojantes remedos de estéticas del pasado». Entienden los firmantes que la ubicación elegida compromete «a la ciudad en su conjunto» y por eso defiende que sea sometido a licencia municipal y la autorización de la Comisión del Patrimonio de la Consejería de Cultura de la Junta «para dictaminar su relevancia en el embellecimiento del espacio urbano, promoción del arte contemporáneo y su encaje en los fines culturales públicos»
Pero cuando la polémica se baja a la calle, afloran numerosos comentarios a favor. «Me gusta, un toque distinto», «Hermoso, más arte en la ciudad», «Por fin algo con gusto» son algunas de las opiniones que se suceden en las redes y en la propia web del periódico. «Las esculturas no quitan espacio ni dañan el ‘skyline’, lo enriquecen y aportan arte, identidad y conversación», defiende un lector. «Estoy deseando verlas. Va a ser algo espectacular», escribe otro. Unos mantienen que será un nuevo atractivo turístico para la ciudad, que aportan un aire diferente a las esculturas urbanas que ya existen y salen en defensa del artista. Otros muchos, sin embargo, creen que son innecesarias, que no encajan en la estética ni en la cultura de la ciudad y opinan que su instalación sería un enorme error. De momento, en la encuesta habilitada por SUR -con más de 1780 votos, hasta el cierre de esta crónica- el 47% está en contra de las esculturas frente al 46% que las apoya.

