La fiscalía surcoreana pidió este martes (13.01.2026) la pena capital para el exmandatario Yoon Suk Yeol por declarar la ley marcial en diciembre de 2024, indicó la agencia local de noticias Yonhap.

Los fiscales reprocharon al ex jefe de Estado conservador haber liderado una «insurrección» motivada por una «sed de poder destinada a instaurar una dictadura». También acusaron al exdirigente de 65 años de no mostrar «ningún remordimiento» por actos que amenazaban «el orden constitucional y la democracia».

A pesar de que la pena de muerte aún está vigente en Corea del Sur, no se ha llevado a cabo ninguna ejecución desde 1997. El veredicto se espera para el próximo mes.

Decisión extrema que precipitó el colapso del gobierno

El 3 de diciembre de 2024, Yoon anunció en televisión por sorpresa la imposición de la ley marcial y envió tropas al Parlamento. Horas más tarde dio marcha atrás, después de que un número suficiente de diputados lograra abrirse paso hasta el hemiciclo y votase la suspensión de su decreto.

El expresidente fue destituido oficialmente en abril de 2025 por el Tribunal Constitucional, tras meses de manifestaciones masivas y de caos político.

Yoon justificó la imposición de la ley marcial, una medida sin precedentes en Corea del Sur desde las dictaduras militares de la década de 1980, al alegar que el Parlamento, controlado por la oposición, bloqueaba el presupuesto.

rr afp/reuters