El Ayuntamiento de Aracena y la Hermandad de San Blas han firmado un acuerdo de colaboración para la restauración de la imagen del Patrón de la ciudad, una talla donada por el propio Consistorio en 1945. San Blas es Patrón de Aracena desde 1703 y cuenta con gran cariño entre la localidad, que celebra cada año su festividad, el 3 de febrero, con las tradicionales roscas de pan bendecidas que dona el propio Ayuntamiento.
Este proyecto de restauración contará con la financiación del propio Ayuntamiento que aportará los 6.600 euros de los trabajos que está llevando a cabo el reconocido restaurador Jesús Mendoza, quien ya ha trabajado en la recuperación de otros elementos patrimoniales bastante significativos de Aracena, con lo que se garantiza un resultado satisfactorio y con el mayor rigor histórico y artístico.
El alcalde, Manuel Guerra, destaca la importancia de este proyecto, “porque apoyamos a nuestros referentes, a nuestras tradiciones y, en este caso, más aún teniendo en cuenta de que se trata de un referente de nuestra ciudad, como es su patrón San Blas”. “La imagen presentaba ya una serie de preocupantes síntomas de deterioro que ponían en cuestión su conservación, una preocupación que se nos transmitió por parte de la Junta de Gobierno de la Hermandad y, en ese sentido, desde el Ayuntamiento de Aracena hemos creído oportuno apoyar la restauración, como símbolo de la conservación de este patrimonio artístico, pero también sentimental y espiritual de Aracena”.
Pese a contar con una talla de reciente factura del Santo, obra de Juan Manuel Miñarro, la Hermandad ha querido recuperar para sus salidas procesionales esta antigua talla, que estará de nuevo en su altar de la Parroquia de la Asunción en un plazo estimado de un año.
Pablo Díaz, Hermano Mayor de la Hermandad, destaca que el proyecto de restauración de la antigua imagen de San Blas parte de una demanda popular: “Eran muchos los ciudadanos que se han acercado a la Hermandad a decirnos que el San Blas antiguo era con el que se reconocían y que deberíamos conservarlo y que por qué no, que volviera a procesionar por las calles de Aracena”.
La Hermandad dio el paso al frente en este proyecto y contactó con el restaurador, así como con el propio Ayuntamiento “que es parte importante también de esta actuación, como patrón del pueblo que es y como donación que hizo en su día la Corporación”, comenta Pablo Díaz, quien ha agradecido la colaboración municipal y su disposición con este trabajo.
Los trabajos en la talla se están centrando actualmente en la revisión de estructuras y análisis de la imagen por dentro, de manera que se tenga una visión completa de la actuación y de la talla en su conjunto.