El Covirán Granada negocia para fichar al base Mehdy Ngouama, según desvelaron los portales ‘Alhambasket’ y ‘La Central ACB’ en ‘X’ y pudo certificar IDEAL. … Se trata del exterior «con pasaporte comunitario, no cupo» que está próximo a reforzar al cuadro rojinegro, según apuntaron ante este diario fuentes cercanas a la operación. El fichaje no está cerrado, a falta de la rúbrica con la firma del jugador en el contrato, algo que podría darse «en las próximas horas», añadieron.

Si nada se tuerce, Ngouama se convertirá en nueva incorporación del Covirán hasta final de temporada, sin ninguna cláusula de salida ni otras vías de escape. Tiene 30 años y posee 188 centímetros de estatura, además de experiencia en la Liga Endesa tras sus periplos anteriores con Carplus Fuenlabrada en la campaña 22/23 y con Dreamland Gran Canaria el pasado curso. Se encuentra como agente libre pese a iniciar la temporada en las filas del LDLC Asvel de su país, con el que llegó a competir en la presente edición de la Euroliga.

En España, donde más jugó fue en el cuadro canario, con doce partidos -uno de ACB y el resto en la Eurocup- y un promedio de 6,1 puntos y 1,4 rebotes. En Fuenlabrada elevó su registro en sus once encuentros disputados hasta los 8,1 puntos, con una media de 18 minutos por cada uno. Ngouama respondería así al perfil más defensivo que busca el Covirán para apuntalar su plantilla desde la dirección de balón.

«No buscamos anotación, ya que debemos creer en el paso de calidad que Jassel Pérez ha dado. Debemos buscar otras cosas que puedan ayudar al equipo en defensa», comentó Óscar Fernández – Arenas, presidente rojinegro, en una entrevista para PTV Granada. Además, Ngouama pasó por distintos clubes de la máxima división de su país. Si se confirma el fichaje, esta será la tercera etapa del ‘uno’ en el baloncesto español.

Fichas libres

El galo ocupará la décimo novena ficha de la temporada, la penúltima que permite la reglamentación de la ACB de las veinte por curso. El directivo afirmó que la entidad estudia el mercado para no precipitarse de cara a cerrar la última licencia disponible, sin acotar la búsqueda a una posición determinada con la que terminar definitivamente de apuntalar el róster nazarí.

El Covirán arrancó la temporada, la cuarta consecutiva en ACB tras su repesca para la 25/26, con trece jugadores de la primera plantilla. Las bajas prestaciones de algunos de ellos, contratados en principio para competir en Primera FAB, llevó a forzar sus salidas antes de tiempo. Fue el caso de Micah Speight y de Iván Aurrecoechea, que abandonaron la entidad entre noviembre y diciembre.

A ello hubo que añadir las marchas inesperadas de Zach Hankins y Matt Thomas, que activaron la cláusula existente en sus sendos contratos para recalar en clubes que cursan competición continental: el pívot al Maccabi Tel Aviv israelí y el exterior al Besiktas otomano. Aparte, Elias Valtonen y Jovan Kljajic quedaron lesionados de larga duración con sus selecciones, lo que obligó al club a reforzarse debidamente.

Un quinteto nuevo

En lo que va de campaña, con menos de la primera vuelta disputada, el Covirán acometió cinco refuerzos: el base Lluís Costa, el alero William Howard, el ‘center’ Amida Brimah, el escolta Jassel Pérez –firmado en verano, pero recuperado hace un mes tras su cesión en el Grupo Alega Cantabria de Primera FEB– y el ala – pívot Amar Alibegovic, último en llegar el pasado diciembre, aunque debutó este enero debido a demoras de su ‘transfer’.

Fichajes que supusieron un quinteto nuevo al completo con el que reforzar la rotación de Ramón Díaz. Ahora, con Arturo Ruiz al frente del banquillo, los rojinegros quedan sin apenas margen de maniobra para potenciar el róster, que debe dar un paso al frente para, como mínimo, salvar la honra del equipo en lo que queda de campeonato, que es mucho. La cúpula del Covirán no pierde la esperanza, aunque reconoce que la situación es crítica de cara a una nueva salvación.