En 1878, cinco años antes de construir la nave de blanqueo de algodón de la Sociedad Cooperativa La Obrera Mataronense (1883) —hoy conocida como la Nau Gaudí y considerada el ‘km 0’ de la obra de Antoni Gaudí—, el arquitecto ya había diseñado un chalet para el director y “alma” de la cooperativa, Salvador Pagès, con un coste de 1.790 pesetas.
Un fragmento del plano del proyecto de urbanización de la Sociedad Cooperativa La Obrera Mataronense, diseñado por Antoni GaudíACN
Esta es la principal revelación de una investigación de Núria Poch sobre la relación de Gaudí con Mataró durante su primera etapa juvenil. El trabajo se presentará en marzo en una exposición con motivo del Any Gaudí, que obligará a “reescribir” la biografía del arquitecto y a “reformular” lo que se había contado hasta ahora.

Con ello, la Nau Gaudí pasa a ser considerada oficialmente el primer edificio de Gaudí “que se conserva”.