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Lo que debía ser una década de nostalgia musical se ha convertido en uno de los capítulos más convulsos de la historia reciente de La Oreja de Van Gogh. El esperado regreso de Amaia Montero a la banda que la catapultó a la fama ha traído consigo más sombras que melodías, y la ausencia oficial de Pablo Benegas, uno de los miembros fundadores, ha encendido todas las alarmas entre críticos, seguidores y expertos en la escena pop española.
El anuncio del retorno de Montero —que fue la voz principal del grupo durante su etapa dorada con álbumes emblemáticos como Dile al sol o El viaje de Copperpot— vino acompañado de otra noticia que pocos esperaban: Benegas no formará parte de la nueva gira ni de la sociedad mercantil que gestionará la carrera del grupo en 2026. Ese giro, confirmado por registros corporativos, marca una ruptura de hecho con un músico que llevaba más de 30 años relacionado con la banda.
Según información publicada por The Objective, la decisión ha reabierto viejas heridas y especulaciones. Desde hace tiempo se hablaba de tensiones internas entre Montero y Benegas, incluso antes de que la vocalista abandonara el grupo en 2007 y emprendiera una carrera en solitario. La vuelta de Montero, celebrada por muchos fans como el gran retorno del pop español, ha llevado a algunos a interpretar la ausencia del guitarrista no como una simple “pausa” o elección personal, sino como un distanciamiento definitivo dentro del núcleo creativo de La Oreja de Van Gogh.
En las redes sociales y lugares de debate musical, la salida de Benegas ha generado todo tipo de teorías. Para algunos seguidores, la decisión de no incluirle entre los administradores de la nueva sociedad que promoverá la gira no solo es una señal de ruptura profesional, sino también un indicio de fricciones personales no resueltas. Otros apuntan a que la banda, con Amaia Montero de regreso, busca un perfil más homogéneo y comercial, dejando atrás los matices creativos que Benegas aportaba como compositor y guitarrista.
Además, el contexto empresarial añade una capa más a la polémica. La formación ha creado una nueva sociedad —Producciones Musicales La Gira S.L.— para organizar su regreso. En ella, todos los integrantes vinculados a la etapa de Montero figuran como administradores mancomunados, pero Benegas no aparece en esa estructura, lo que muchos interpretan como un cierre de ciclo definitivo con un miembro clave de su pasado.
El regreso de Amaia y la marcha de Benegas también han reavivado el recuerdo de la salida de Leire Martínez, quien durante 17 años fue la voz del grupo tras la marcha de Montero y que también fue apartada en el proceso que culminó con este nuevo renacimiento. Para muchos fans, la historia suena a una trama de reconciliaciones y resentimientos que trasciende lo puramente musical.
Lo cierto es que, en pleno 2026, La Oreja de Van Gogh no solo regresa a los escenarios con una de sus voces más veneradas, sino que lo hace en medio de una etapa de tensiones internas y especulaciones que prometen extenderse más allá de los escenarios. El regreso de Montero es, sin duda, un acontecimiento histórico para la banda, pero la ausencia de Benegas —su socio fundador— podría ser la nota discordante que marque esta era tanto como las propias canciones que están por venir.
