Julio Iglesias está “preocupado y con el ánimo bajo”. Así se lo confiesa en exclusiva a Vanitatis el círculo íntimo del cantante, que ha podido saber cuál ha sido su reacción y cómo ha pasado estas últimas 24 horas tras la publicación de la investigación periodística realizada por ‘eldiario.es’, en colaboración con Univisión. Esta ha desvelado el testimonio de dos exempleadas, quienes le acusan de haber cometido los presuntos delitos de abusos sexuales, acoso laboral y trata de seres humanos. Además, ambas, respaldadas por la organización ‘Women’s link worldwide’, han presentado una denuncia por la que se han abierto diligencias en la Audiencia Nacional.

Tal y como su entorno nos explica, el artista aún no entiende nada y ayer mismo, horas después de saltar la noticia, concretamente a las 8am de Bahamas -2 de la tarde en España-, ya estaba levantado y realizando llamadas continuas a muchas de sus personas de confianza que aún viven en nuestro país. “Me constan al menos dos llamadas, que serían más”, nos aseguran. A través de estas pidió expresamente que le fueran informando de lo que se estaba diciendo en los medios de comunicación y cuál era el pulso de la opinión pública.

Julio Iglesias en una imagen de archivo. (Gtres)

Por ello, su círculo de confianza permanece en silencio y su equipo jurídico se encuentra estudiando los pasos a seguir. Su abogado en otras ocasiones, Fernando Falomir, ha afirmado a ‘Mañaneros’ no haber sido contactado. “Esto si hay que defenderlo de algo a nivel penal le corresponderá a los Tribunales de República Dominicana y Bahamas -países en los que habrían ocurrido los supuestos hechos-”, decía al programa de RTVE.

Su gran preocupación al margen de lo legal

Siguiendo lo narrado a Vanitatis, más allá del terreno legal, Julio Iglesias guarda una especial preocupación: cómo el caso podría destruir por completo la reputación de una excelsa trayectoria profesional de más de medio siglo. Además, estas graves acusaciones coinciden en tiempo y espacio con la serie que una conocida plataforma internacional se encuentra realizando para resaltar su mito. Sí, tiene miedo de que el proyecto sea cancelado. Este pensamiento es un vaticinio para él y su entorno.

Julio Iglesias, en una imagen de archivo. (Gtres)

Algo similar ha ocurrido con una de sus biografías. Concretamente, hablamos de ‘El español que enamoró al mundo’, escrita por Ignacio Peyró y editada por Libros del Asteroide, quienes han anunciado la reescribirán para incluir este nuevo episodio; mostrando incluso su repulsa ante los supuestos hechos realizados por el artista a través de un comunicado oficial.

A su vez, el Gobierno estudia retirarle la Medalla de las Bellas Artes y varios grupos parlamentarios de la capital han solicitado al Partido Popular privarle también la medalla de la Comunidad de Madrid que recibió en el 2012.

No obstante, Vanitatis se ha puesto en contacto con dicha plataforma, la cual nos ha expresado: “no tenemos información que compartir en este momento sobre el proyecto”.

Julio Iglesias, en una imagen de archivo. (Gtres) La opinión de su entorno

Una postura similar guardan sus personas de confianza sobre el caso. Isabel Preysler permanece “en shock” y otros como Miguel Ángel Pastó, jefe de prensa del artista durante años, o su íntimo amigo Ramón Arcusa, insisten en destacar el aspecto más positivo del cantante y asegurar que el informe periodístico les ha resultado sorprendente. “No es el Julio que conocemos”, repiten una y otra vez.

En nuestra llamada telefónica con sus amigos en España dicha frase también se pronuncia en numerosas ocasiones. Es más, una de las personas contactadas visitó su casa en República Dominicana en los últimos años y nos insiste que su trato hacia el servicio era muy bueno. Una afirmación que coincide con el relato de las presuntas víctimas, quienes aseguran que los hechos ocurrían cuando el artista permanecía solo, sin mujer, hijos o amigos.

Julio Iglesias, en una imagen de archivo. (Gtres)

Por otro lado, su círculo más cercano explica a Vanitatis que es cierto que Julio Iglesias tiene a veces “mala leche”, pero que estos momentos de mayor carácter no conllevan episodios que destaquen la atención. A la par, reconocen que el cantante siempre ha sido un mujeriego y algo machista, aludiendo a pruebas evidentes en “su comportamiento de donjuán de otro tiempo, cínico, al que se le perdona todo”, citamos literalmente. Aún así, “no imaginaban algo así”.

Su matrimonio con Miranda

Por último, en cuanto a su matrimonio con Miranda Rijnsburger, nos anotan que con ella siempre se ha comportado de maravilla, aunque en los últimos años su relación ha sido muy distante. “Cada vez se veían menos veces y menos tiempo al año”, nos dicen.

De esta manera, queda patente que el matrimonio y su vida conyugal poco tenían que ver con los reportajes puntuales que aparecían en prensa. La familia Iglesias Rinjsburger realizaba su vida por separado y en dos grandes bloques. Por un lado, el progenitor en solitario, tal y como él desea, permanecía aislado en Bahamas y República Dominicana, mientras que la exmodelo y cantante estaba al cargo de sus cinco hijos en común en su residencia de Miami -y con varias visitas anuales a la finca de Ojén (Málaga)-.

Julio Iglesias y Miranda Rijnsburger, en una imagen de archivo. (Gtres)

Su posición es clara: Julio Iglesias no se pronunciará sobre el caso y las únicas comunicaciones se realizarán a través de sus abogados. El comunicado por parte del artista aún se espera en España -y el resto del mundo-.

Julio Iglesias está “preocupado y con el ánimo bajo”. Así se lo confiesa en exclusiva a Vanitatis el círculo íntimo del cantante, que ha podido saber cuál ha sido su reacción y cómo ha pasado estas últimas 24 horas tras la publicación de la investigación periodística realizada por ‘eldiario.es’, en colaboración con Univisión. Esta ha desvelado el testimonio de dos exempleadas, quienes le acusan de haber cometido los presuntos delitos de abusos sexuales, acoso laboral y trata de seres humanos. Además, ambas, respaldadas por la organización ‘Women’s link worldwide’, han presentado una denuncia por la que se han abierto diligencias en la Audiencia Nacional.