Mercedes Vitoria vuelve a sondear el mercado laboral en busca de nuevos profesionales. Tras contratar a 100 trabajadores eventuales el pasado mes de agosto, la … multinacional ha encargado de nuevo a Adecco una nueva «prospección» para contratar a «numerosos» operarios en la fábrica a lo largo de este semestre. Esta vez, en un volumen «mayor del que se ha anunciado otras veces» según deslizan fuentes de la compañía de recursos humanos.
La empresa de empleo temporal ya ha publicado ofertas para dos tipos de posiciones: operarios de montaje y un administrativo de logística. Entre los primeros será donde se concentre la demanda de personal de Mercedes. Fuentes de la dirección de Bernd Krottmayer declinan concretar cuántas personas se buscan exactamente en esta ocasión. Sí admiten que serán «bastantes», algo que también apunta a una cifra superior al centenar de personas pretendido en agosto. Una parte de las nuevas plazas servirán para cubrir bajas laborales, como ya ocurrió en verano. Unas «300 personas», según medios de la parte social, están en situación de incapacidad temporal en la actualidad.
La cúpula de la Avenida de Los Huetos vincula esta nueva búsqueda de personal «al despliegue de la plataforma» VAN.EA. En otras palabras, que se contratan trabajadores porque hacen falta para el lanzamiento de la VLE, la furgoneta eléctrica con la que Mercedes quiere abrir «una nueva era» en este segmento de negocio tras una inversión de más de 1.000 millones de euros en Vitoria.
El modelo que se podrá ver en los concesionarios será presentado al mundo el 10 de marzo en Stuttgart. La planta empezará a fabricarla a lo largo de este mismo semestre en el que se busca contratar a más gente. Para ello, se sigue ensayando la producción en serie de ese nuevo modelo en las líneas de Montaje Final, por donde esta misma semana han vuelto a pasar un par de unidades.
Hasta ahora, Mercedes sólo ha aportado algún detalle del Vission V, la ‘demo’ de cómo serán los nuevos modelos, cuyo precio superará con holgura los seis dígitos, los 100.000 euros.
Esa primera versión, presentada en China en abril del año pasado, contaba con todo tipo de detalles lujosos: acabados de madera, cuero, seda blanca, una enorme pantalla de 65 pulgadas para los pasajeros de la parte trasera… Hasta un tablero de ajedrez incluyó Mercedes en esa «limusina de lujo». La autonomía que tendrán estas unidades ‘full-electric’ es una incógnita, aunque portavoces de la marca de la estrella ya confirmaron a EL CORREO que «superará con claridad los 500 kilómetros».


Para hacer frente a esta nueva furgoneta, de la que Vitoria fabricará 11.000 modelos, la multinacional ha eliminado los turnos de nueve horas y planifica volver a trabajar las 24 horas del día con tres equipos distintos de personal en todas las líneas. En Pintura, por ejemplo, ya se trabaja en tres ciclos de producción, aunque todavía sin operar a ocho horas. En la actualidad la fábrica alavesa es la más importante de Euskadi, con 5.000 trabajadores en nómina y otros miles repartidos por las distintas subcontratas de la multinacional.
Incorporaciones «paulatinas»
Para acceder como eventual a la Avenida de Los Huetos, Mercedes exige a los candidatos que tengan una FP (preferiblemente un grado superior) ligada a la automoción, experiencia previa y «capacidad para leer planos técnicos y disponibilidad para trabajar en turnos rotativos, así como en turno fijo de tarde». A cambio se ofrece «un contrato temporal con posibilidad de continuidad, jornada completa o parcial, formación inicial, un entorno de trabajo innovador y colaborativo». Las incorporaciones, según ha anunciado Adecco, serán «paulatinas».
Con este segundo encargo a la empresa de empleo temporal, Mercedes vuelve a tocar un asunto que molesta en el comité de empresa. A los sindicatos no les gusta externalizar la contratación de plantilla y así lo han manifestado en reiteradas ocasiones. De hecho, ELA, LAB y ESK incluyeron esta cuestión como uno de los principales motivos de los paros parciales que protagonizaron en la última semana de trabajo en 2025. Tampoco convence la medida, a pesar de que no participasen en las huelgas de diciembre, a centrales como UGT o CCOO.

