El papel de los lípidos en la progresión del cáncer se ha convertido en un área de exploración de alto interés para la comunidad científica. Se parte de que los tumores reclutan lípidos del tejido adiposo a través de una interacción compleja de cascadas de señalización que, a menudo, son moduladas …
El papel de los lípidos en la progresión del cáncer se ha convertido en un área de exploración de alto interés para la comunidad científica. Se parte de que los tumores reclutan lípidos del tejido adiposo a través de una interacción compleja de cascadas de señalización que, a menudo, son moduladas por otros tejidos.
A medida que las células cancerosas y el tejido adiposo, que almacenan temporalmente lípidos, se comunican entre sí, los tumores pueden utilizarlos para crecer o propagarse. Sin embargo, si bien la grasa corporal puede favorecer la progresión del cáncer, también puede causar un tipo de muerte celular conocida como ferroptosis, que se produce cuando los peróxidos lipídicos se acumulan en las membranas celulares.
De ahí que terapias que apuntan a la utilización de la grasa por parte de los tumores y activan un tipo de muerte celular dependiente de las moléculas de grasa pueden ser una vía prometedora para tratar el cáncer, según una nueva investigación del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas en Houston (EEUU).
«Los lípidos pueden aumentar la agresividad de los cánceres», indicó el doctor Mikhail Kolonin, coinvestigador principal y director del Centro de Enfermedades Metabólicas y Degenerativas del Instituto de Medicina Molecular de la Fundación Brown para la Prevención de Enfermedades Humanas de la Facultad de Medicina McGovern de UTHealth Houston. «Sin embargo, existe un mecanismo dependiente de los lípidos que puede activarse para combatir el tumor».
En el trabajo, publicado en ‘Cell Press’, se expone cómo la peroxidación lipídica puede tener efectos pro o anticancerígenos dependientes del contexto que pueden ayudar a explicar resultados inesperados previos de ensayos clínicos que evaluaron la eficacia de los antioxidantes en el cáncer.
Los investigadores llegaron a esta conclusión a través de una revisión de 121 estudios externos que examinaron la relación entre el metabolismo de los lípidos y la progresión de varios tipos de carcinoma, un cáncer que comienza en el tejido que recubre la piel.
«Comprender la interacción entre los lípidos y los tumores puede allanar el camino para terapias contra el cáncer que se dirijan a las sustancias químicas que inducen la ferroptosis y supriman la utilización de lípidos por parte del tumor», señaló el Dr. Kolonin.
La revisión también destaca la importancia del trabajo en el Centro de Enfermedades Metabólicas y Degenerativas que busca determinar el papel del envejecimiento celular en la progresión del cáncer y la caquexia, o pérdida de peso no intencional inducida por algunos tipos de tumores.
«La implicación es que existen ciertos enfoques terapéuticos que podrían desarrollarse potencialmente para apuntar a mecanismos específicos responsables del procesamiento de lípidos por parte de los tumores», concluyó el Dr. Kolonin.
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