Chris Pratt se siente como pez en el agua en el terreno de la ciencia ficción, así lo avalan sus trabajos en películas como Passengers, Guardianes de la galaxia, Estado eléctrico o la saga Jurassic World. Ahora incurre una vez más en el género con Sin piedad (Mercy), una película dirigida por Timur Bekmambetov en la que nos sumergimos en un futuro distópico en el que los índices de delincuencia se han disparado de manera exponencial.
Con la intención de agilizar los procesos penales, se crea un tribunal instruido por una potente inteligencia artificial (personificada por Rebecca Ferguson) llamado Mercy, que evalúa en 90 minutos los casos generando así un porcentaje de probabilidad de que el encausado sea culpable. Por encima de un 92% es ejecutado de manera inmediata.
Chris Pratt da vida a un detective que despierta atado a una silla en el momento exacto del inicio de su juicio exprés. Se le acusa de haber asesinado a sangre fría a su esposa y multitud de pruebas lo señalan: sangre de la víctima en su ropa, una fuerte discusión poco antes de su violenta muerte y un conflicto de largo recorrido tras una dolorosa separación.
La IA tiene muy claro que todo concuerda con un crimen pasional pero él, a pesar de su amnesia, no se cree capaz de haberle infligido semejante daño. El reloj juega en su contra para demostrar su inocencia, contando, eso sí, con todos los recursos de los que le provee el tribunal: archivos, imágenes de las cámaras, acceso a dispositivos de manera remota…
Sin piedad llegará a la cartelera española el próximos 23 de enero y, como poco, tenemos que deciros que es una película de lo más entretenida en la que Pratt abraza su vis más dramática. ¡Ya veréis cómo fluye la adrenalina!