De las más de 6.600 fábricas que componen la cadena de suministro mundial de Inditex, ocho son propiedad al 100% del grupo textil gallego. Las mismas que se sitúan en su complejo empresarial situado en el polígono industrial de Sabón, en Arteixo (A Coruña), donde la compañía tiene sus oficinas centrales, y que en el último ejercicio completo superaron, por primera vez, los 1.500 millones de euros de facturación conjunta.
Se trata de las empresas Stear, Denllo, Confecciones Fios, Trisko, Zintura, Glencare, Confecciones Goa y Choolet. Todas ellas comparten objeto social, además de ubicación: “La fabricación, explotación, comercialización, importación y exportación de confecciones, prendas, artículos de vestir, tejidos, lencería, paños, colchas, etc”. La más veterana de todas ellas es Confecciones Goa (Goa por las iniciales, al revés, de Amancio Ortega Gaona), que adquirió forma societaria en 1972, y que en su origen fue el primer taller sobre en el que se inició la actividad de fabricación textil.
A 31 de enero de 2025, fecha de cierre del último ejercicio de todas ellas, la facturación conjunta de estas ocho empresas alcanzó los 1.563 millones de euros, un 10,5% más que en el año anterior, según las cuentas anuales que todas ellas han depositado en el Registro Mercantil en las últimas semanas. Es, además, un 15% más que en el ejercicio 2022, primer año con la actual estructura societaria de esta red de talleres: en 2021, Confecciones Fios absorbió Hampton, otra sociedad industrial; y un año antes fue Denllo la que absorbió la sociedad Samlor.
Unos incrementos que responden a la propia tendencia de crecimiento de Inditex, que pese a algunos altibajos, bate cada año su récord de facturación. En ese mismo ejercicio 2024, el alza interanual de su cifra de negocios fue del 7,5%, y en comparación con 2022, del 19%. La totalidad del negocio de las fábricas españolas corresponde a operaciones con otras filiales del grupo gallego.
Rematado de productos
La actividad de estas fábricas se corresponde, básicamente, a “labores de apoyo en los procesos de finalización de la producción de determinados productos”, tal y como detalla la propia Inditex en su última memoria anual.
Esto se traduce en trabajos, por ejemplo, de remate de las prendas que son producidas fuera de España, sobre todo de aquellas que proceden de fábricas de proveedores situados en Portugal, Marruecos y Turquía. Por regla general, esos productos que son terminados en alguna de las fábricas de Arteixo, cada una con su propia especialización, corresponden a colecciones que se fabrican durante las campañas de primavera-verano u otoño-invierno, es decir, tiradas de producción reducida y que tienen un mayor componente de moda, y menos de prenda básica.
Una mujer trabaja en una de las fábricas de Inditex en Arteixo (A Coruña).Cabalar (EFE)
En paralelo, estas ocho fábricas también realizan labores de control de calidad de esos proveedores de cercanía. Por ello, aunque no son centros clave para la producción textil del grupo, sí juegan un papel relevante en el corazón de la estrategia de Inditex: poder responder con flexibilidad ante las tendencias de moda.
“Para garantizar una respuesta ágil y eficaz a esa demanda, una parte significativa de nuestras prendas se fabrica en mercados de proximidad cercanos a nuestras sedes, como España, Portugal, Marruecos o Turquía”, describe la compañía en su informe anual. “La proximidad es uno de los criterios clave de nuestra cadena de suministro”, añade, “lo que posibilita responder de manera ágil al mercado”. Y completa: “Una parte muy significativa de las fábricas de corte, confección, tintado, lavado, estampación o acabado que confeccionaron nuestras prendas en 2024 están situadas en España o países cercanos como Portugal, Marruecos o Turquía”.
A 31 de enero de 2025, Inditex contaba en su cadena de suministro con 6.615 fábricas, que emplean a más de tres millones de personas. De ellas, la mayoría, 3.837, se situaban en Asia. Por tarea, el mayor número de las mismas, 3.270, se dedicaban a tareas de confección, mientras que otras 2.517 al proceso de hilatura, tejeduría y otros procesos relacionados con la materia prima. Otras 183, entre las que se encuentran las españolas, se centran en el proceso de acabado.
Las radicadas en Arteixo contaban hace un año con cerca de 600 trabajadores en plantilla. En concreto 594, siete menos que un año antes, y seis más que en 2022. La fábrica con el mayor número de empleados es Denllo, con 118, aunque esta es la segunda en facturación con 349 millones de euros en el último ejercicio.
La de mayor volumen de actividad es Stear, que facturó 352,1 millones, adelantando a la anterior tras crecer un 17% interanual. En su caso, el número de trabajadores era de 116.
Las ocho sociedades industriales analizadas registraron beneficios en el ejercicio 2024, contabilizando una ganancia agregada de 23 millones de euros, un 6% más. De nuevo, Stear y Denllo fueron las que registraron los mayores niveles de rentabilidad, con 5,5 millones de euros cada una.
Una cadena de suministro más concentrada
El último informe anual de Inditex, relativo al ejercicio que terminó el 31 de enero de 2025, identifica un total de 6.615 fábricas repartidas en 50 mercados, la mayor parte de ellas, más de la mitad, ubicadas en Asia. Esas fábricas, salvo las ocho ubicas en Arteixo y que son propiedad de Inditex, pertenecen a proveedores dedicados a distintas etapas del proceso de fabricación de las prendas. Las 6.615 instalaciones identificadas representan el menor número de los últimos años. Son, por ejemplo, 1.500 menos que en el año anterior, y el menor número desde 2015, según el detalle que muestran las memorias anuales del grupo gallego desde entonces. De esas 6.615 fábricas que componían en el ejercicio 2024 su cadena de suministro, un 57% tenían una clasificación social A, es decir, cumplían en su totalidad con el código de conducta de fabricantes y proveedores, que define los estándares mínimos que estos deben asumir. Otro 37% tenía una clasificación B, es decir, que incumplían algún aspecto «no relevante» de dicho código.