La Infanta Cristina da unLa Infanta Cristina da un paseo por las calles de Madrid a 20 de Abril de 2025 en Madrid (España). (Óscar Ortiz / Europa Press).

La infanta Cristina atraviesa unos de los momentos de más estabilidad personal de sus últimos años. A pesar de tener a sus espaldas dos memorias que han tambaleado el panorama nacional, las de su padre y las incipientes de Iñaki Urdangarin, que verán la luz en los próximos meses, parece que la hija de los reyes eméritos se mantiene firme. Alejada del foco mediático y con un perfil cada vez más bajo, la hermana del rey Felipe VI ha conseguido construir un equilibrio personal y profesional que contrasta con los episodios de inestabilidad que marcaron su pasado.

Quienes forman parte de su entorno más cercano coinciden en señalar que este momento de estabilidad no es casual. Según ha informado Vanitatis, la infanta se apoya en una red muy reducida de personas de absoluta confianza, entre las que destaca un empresario británico con vínculos familiares árabes, dedicado al comercio internacional. No se trata de una figura nueva en su vida, sino de una amistad forjada hace años que, con el paso del tiempo, se ha consolidado hasta convertirse en un respaldo fundamental.

El árbol genealógico de la Familia Real española

Este empresario, cuya identidad se mantiene protegida, desarrolla su actividad entre varias capitales europeas y de Oriente Medio. Cuenta con intereses económicos en ciudades como Londres, Ginebra, Barcelona y Abu Dabi, y mantiene vínculos con espacios comerciales de primer nivel. En Barcelona, además, participa en inversiones relacionadas con un edificio emblemático situado en la avenida Diagonal. Aun así, pese a coincidir en ocasiones en la misma ciudad, ambos han optado por extremar la discreción y evitar encuentros que puedan llamar la atención.

En los últimos meses, la infanta Cristina y este amigo han compartido tiempo de ocio y conversaciones privadas, siempre dentro de un marco de absoluta normalidad. Se les ha visto juntos en algún acto público en Ginebra, ciudad donde ella reside desde hace años, y su círculo familiar está plenamente al tanto de esta relación de amistad. De hecho, en un partido de su hijo Pablo celebrado el pasado diciembre, al que acudieron también Juan, Miguel e Irene, la infanta mencionó sin reparos que había quedado posteriormente con este amigo, demostrando la naturalidad con la que forma parte de su vida.

LAS INFANTAS, DOÑA CRISTINA YLAS INFANTAS, DOÑA CRISTINA Y DOÑA ELENA, EN EL GRAN HOMENAJE A LA BANDERA, EN TORREJÓN DE ARDOZ. (EUROPA PRESS).

Frente a los rumores que en el pasado la vincularon sentimentalmente con un hombre de Barcelona —informaciones que siempre fueron desmentidas—, desde su entorno insisten en que no existe ninguna relación afectiva más allá de la amistad. La propia Cristina ha sido clara en su deseo de no ser asociada sentimentalmente con nadie y de preservar su intimidad por encima de cualquier otra consideración.

Actualmente, la vida de la hermana de Felipe VI transcurre entre Ginebra, Barcelona y Londres. En la capital británica reside su hijo Juan, mientras que su hija Irene cursa estudios cerca de Oxford. A medio plazo, la infanta tiene previsto comenzar a utilizar la vivienda que adquirió en abril de 2024 en la zona de Pedralbes, una vez esté completamente equipada, alternándola con su domicilio suizo. No obstante, su prioridad sigue siendo mantener un perfil bajo y controlar cuidadosamente su exposición pública.

En lo que respecta a su relación con Iñaki Urdangarin, se trata de un capítulo completamente acabado. Las declaraciones del exduque de Palma en las que la definió como uno de los grandes amores de su vida habrían servido, paradójicamente, para dar por concluido cualquier vínculo emocional pendiente. En ese contexto se enmarca también el hecho de que la infanta haya vuelto a lucir su alianza, un gesto interpretado como una forma de proteger su intimidad y evitar especulaciones innecesarias.