Lo de que Julio Iglesias sea más truhan que señor (y lo sabes) es lo que le faltaba a la semana negra del Real Madrid, … sólo superada por la de los Ayatolás. Pero en este trocito infrafinanciado del levante tenemos un motivo de alegría: las siete nominaciones a los Goya del producto local ‘Sorda’. No os la perdáis.
Mientras vuelve a las salas tenemos estrenos. Destaca una de ciencia ficción de catástrofes futuristas que viéndola se puede comprobar la degeneración en que caen algunas sagas cinematográficas que ríete tú de la endogamia en las montañas de Virginia Occidental. Eso sucede en ’28 años después: el templo de los huesos’ (imprevisible alarde de originalidad en el título sabiendo que es sucesora de ’28 días después’ y ’28 semanas después’).
Por si alguien no ha visto las dos anteriores la cosa va de una extraña infección de rabia que convierte a todos los habitantes del Reino Unido en furiosos y violentos (vamos, en un hooligan). En la que llega hoy se ha consolidado una sociedad de supervivientes a lo Mad Max enfrentados a los infectados. La cúpula del trueno aquí es una especie de nueva religión que se convierte en un crisol averiado. La extraordinaria puesta en escena y la fidelidad al libro de estilo de la serie han propiciado una recaudación record de más de 150 millones de dólares.
Leonie ‘La sala de profesores’ Benesch se ha descubierto como una de las más sólidas jóvenes intérpretes alemanas, y en ‘Turno de guardia’, una especie de capítulo de serie de hospital dirigido por Aaron Sorkin, lo vuelve a demostrar. Un film esplendido donde la tensión arterial y las pulsaciones van subiendo sin parar para que comprendamos el estresante trabajo de las enfermeras (sobrina, va por ti).
‘El hombre menguante’ no es un documental sobre Sánchez, sino una nueva versión (innecesaria) de una de las primeras historias del fantástico en el cine, la de un hombre que empieza a perder volumen, hasta la inexorable extinción. Esta francesa cuenta con Jean Dujardin como el héroe que debe sobrevivir. Cinéfilos, en ella encontraremos la mítica escena del gato.
Basada en una historia real llega a las pantallas ‘El sendero de la sal’. Un melodrama sin contemplaciones en que se cuenta el último viaje, por las costas inglesas, de un matrimonio que lo ha perdido todo justo cuando al marido le diagnostican una enfermedad terminal. Un camino de brasas ardiendo en la que el pañuelo debe estar cerca para embalsar las lágrimas. No apta para usuarios del maravilloso Teléfono de la Esperanza, a pesar de las buenas interpretaciones de Jason Isaacs y Gillian Anderson.
El explícito título ‘Si pudiera, te daría una patada’ (pensamiento que todos hemos dedicado a alguien) es desde luego intrigante, aunque sólo sea por averiguar de qué va. Y lo que cuenta es ‘Un día de furia’ (1993) de una mujer. Dramón de primer orden, con una madre agotada y desesperanzada, con una situación familiar parecida a la de los Maduro, que se lleva mal hasta con su psicólogo (y eso que le paga). Definitivamente no es el viernes propicio para depresivos.
Estos días se conocieron las nominaciones a los Goya, precisamente al tiempo que nos informaban que la taquilla del cine español había vuelto a bajar en 2025. La que tiene más nominaciones es ‘Los domingos’. Una película maravillosamente impropia de estos tiempos. No es ni contemplativa ni combativa, ni trascendente ni mundana, ni siquiera es panfletaria en ningún sentido, es simplemente muy humana. I-m-p-r-e-s-c-i-n-d-i-b-l-e.
Una belga de animación cierra los estrenos con unos animales antropomórficos (si te gusta eso, sólo hay que ver la serie ‘Animal’ donde los perros tienen dislexia). Un montón de aventuras a lo Indiana Jones, bueno, más bien a lo Tadeo Jones.
Que tengáis una semana de cine.