Gracias a lo que esta Obra Pontificia recauda en todo el mundo -de niños y de adultos-, el Papa puede sostener cada año 2.600 proyectos infantiles en las misiones.
Uno de ellos es el Centro de Discapacitados de Dajla (Sáhara), al que ha viajado el aventurero Telmo Aldaz de la Quadra-Salcedo.
Son incontables las iniciativas infantiles de la Iglesia en los territorios de misión: colegios, hospitales, hogares, maternidades, catequesis… Toda esta labor es sostenida y apoyada cada año a través de la Obra Pontificia de Infancia Misionera.
El dinero recaudado en todo el mundo –13.860.000€ en 2025–, se pone a disposición del Santo Padre, para que desde Roma se distribuyan las ayudas de una forma equitativa entre las 1.131 diócesis jóvenes que tiene la Iglesia, que son consideradas territorios de misión.
Este dinero llega cada año a 2.600 proyectos, que benefician a más de cuatro millones de niños. Por un lado, se ofrece un apoyo ordinario a cada una de estas diócesis, y por otro se financian proyectos extraordinarios de educación (55 %), protección de la vida (25 %) y evangelización (20 %).
España volvió a ser el país que más aportó a Infancia Misionera, seguido de Alemania y de Australia. Desde el bolsillo de los niños españoles –y de los adultos que generosamente han contribuido-, en 2025 se envió desde nuestro país 2.453.113,45€, para apoyar 473 proyectos en 36 países, que llegaron a más de 700.000 niños.
«Tu vida, una misión»
Este domingo, Jornada de Infancia Misionera, es una nueva oportunidad para apoyar la labor que se realiza en las misiones con los más pequeños. A estos niños misioneros, el Papa León XIV les ha dirigido unas palabras de agradecimiento en el Ángelus del pasado 6 de enero. «En la Jornada Misionera de los Niños, quiero saludar y dar las gracias a todos los niños y jóvenes que, en muchas partes del mundo, rezan por los misioneros y se comprometen a ayudar a sus coetáneos más desvalidos. ¡Gracias, queridos amigos!».